Como cualquier crisis, lo que sucede a nivel global con el Coronavirus establece un arco de tiempo con principio, cresta y conclusión, que nos permite reflexionar en la contingencia sobre lo que fue, es y podría llegar a ser: un pasado con relativa estabilidad y bastante predecible; una actualidad complicada, disruptiva y caótica, y un futuro incierto o diferente. Mientras esto pasa, los negocios, las organizaciones, y las personas han tenido distintas maneras de abordar la situación, algunas con resiliencia, otras considerando, y casi esperando, un futuro complicado o pesimista. La forma en la que se aborde una crisis al frente de los equipos de trabajo, como los que conforman a una Clínica Veterinaria, seguramente tendrá repercusión a mediano y largo plazo. 

Una crisis, tan compleja y cambiante, requiere que los líderes de un equipo la gestionen y guíen de manera efectiva. En principio, el impulso y la reacción casi improvisada son necesarios, sobre todo si se trata de acomodar recursos y responder a las condiciones que el momento y el contexto marca. Este punto requiere acciones y decisiones rápidas; gestionar sin miedo para que la operación siga. 

El liderazgo en esta etapa complicada, sin embargo, requerirá de visión y reflexión a futuro, pues involucra guiar al equipo de trabajo hacia el mejor camino que permita sobrellevar la contingencia y superarla de la mejor forma posible. Las acciones atropelladas aquí no son lo ideal, más bien el líder necesitará enfocarse para prever por encima de lo inmediato, anticipándose a distintos obstáculos. Un líder en tiempos de crisis guía, se preocupa por el bienestar del otro, inspira. 

¿Cómo, entonces, quien esté al frente de un equipo de trabajo, debe reaccionar? Sabiendo en qué momento debe ser un gestor que maneje y reaccione, y un líder que guíe e inspire. Para lograrlo, te ofrecemos estos consejos: 

  1. Observa desde el panorama completo antes de tomar decisiones. Evalúa la situación, los pros y contras en las decisiones, y a partir de esto puedes establecer si vale la pena reaccionar o tomarlo con calma pensando a futuro. 
  2. No te dejes llevar por la adrenalina del momento, que te llevará a lo precipitado. Si la situación lo amerita porque se tarda de una emergencia que necesita atención inmediata, reacciona. Si no lo es, no permitas que la ansiedad del momento te detenga de reflexionar. 
  3. Haz equipo y delega. Una parte de tus colaboradores pueden reaccionar en el momento, con acciones críticas e inmediatas que resuelvan lo cotidiano, mientras te dan tiempo a pensar en estrategias a futuro. 
  4. No te olvides del factor humano. A veces simplemente necesitamos comprender a nuestro equipo de trabajo, entender la situación en la que se encuentra y apoyarles o escucharles. No todo necesariamente funciona bajo estrategias. 

Ante una crisis, busca equilibrio en ti mismo para gestionar y liderar, como quien sostiene una herramienta en cada mano. Utiliza la que resulte adecuada, sigue tu instinto, aprende y evalúa. Si algo falla, trata de comprender qué fue lo que no funcionó, y corrígelo.

 

Fuente: Texto con información del artículo: “Are you leading through the crisis or managing the response”, de Harvard Business Review (2020).