A pesar de ser animales muy independientes, es importante que se oriente a los propietarios sobre consideraciones que deben tenerse para el cuidado de los gatos.

Como hemos platicado ya en otros posteos, cada vez es más común que se tengan gatos como animales de compañía en casa, por el poco espacio que ocupan y el relativo bajo mantenimiento que demandan. A pesar de ser animales muy independientes, es importante que desde la Clínica Veterinaria se oriente a los propietarios sobre consideraciones que deben tenerse para su cuidado, evitando que se obvien o se dejen de lado ciertas consideraciones que podrían afectar la salud o integridad emocional del gato.

Te presentamos algunos puntos con los que puedes abrir la conversación:

  1. Proporcionar lugares seguros. Los gatos necesitan su propio espacio para descansar, relajarse y dormir sin sentirse amenazados o con miedo. Esto se resuelve colocando una cama o transportadora en un rincón relativamente alejado y silencioso de la casa o el departamento, que le asegure también una buena entrada y salida para que no se sienta atrapado. Además de un lugar de descanso, idealmente se sugiere que el gato tenga un espacio en las alturas, ya sea en muebles o estanterías, donde pueda esconderse pero sin perder vigilancia.
  2. Satisfacer necesidades ocupacionales. El gato necesita jugar y cazar; debe reproducir todas las fases de la secuencia de depredación: localización, acecho, salto, muerte de la presa e ingesta de la misma. Si no se satisfacen estas necesidades el gato puede llegar a aburrirse, frustrarse y presentar obesidad. Para conseguir esto, hay que procurar estructuras y que el gato en algún momento pueda cazar algún juguete o comida. Será importante recomendar al propietario que considere actividades que reten mentalmente al gato y lo mantengan entretenido.
  3. Respetar su sentido del olfato: El gato utiliza el sentido del olfato para percibir el mundo en mucha mayor medida que el hombre. Además, el gato detecta y se comunica mediante feromonas. El entorno aromático creado por las personas – involuntaria o voluntariamente – puede tener un gran impacto en él. El uso de aromatizantes o limpieza constante de sus espacios puede interferir con esto; el propietario debe tenerlo muy claro.
  4. Socialización del gato: las ocho primeras semanas del gato en una casa son esenciales para que pueda establecerse y aclimatarse. En ese tiempo requerirá de mucha atención del propietario para entablar vínculos a largo plazo.

Muchos gatos se pueden adaptar a la vida de interior cuando sus necesidades sociales y ambientales se encuentran cubiertas, y se les proporciona el espacio y los recursos adecuados. Esta adaptación es más sencilla en los gatos que desde edades tempranas estuvieron expuestos a este estilo de vida. Sin embargo, los gatos adultos acostumbrados al acceso exterior pueden tener dificultades para adaptarse a la vida estrictamente de interior.

Como Médico Veterinario, mantener una comunicación constante con el propietario ayudará a identificar cualquier patrón que indique riesgo o malestar para el gato, brindando consejos para corregirlo en beneficio del paciente.