El linfoma es la manifestación más común de cáncer en perros.

 

Las condiciones de vida y nutricionales de los perros hoy en día han cambiado, prolongando su esperanza de vida. Eso, y factores externos como la contaminación en las ciudades, o estar expuestos al tabaquismo de sus propietarios, podrían ser las causas por las que se escucha cada vez más que un perro padece cáncer. El más común es el linfoma, que se presenta en nódulos linfáticos o en órganos como hígado, médula ósea o bazo, por contener tejido linfoide. Aunque es común que los perros seniles sean más propensos al linfoma, también pueden contarse casos en jóvenes.

Las señales de alarma que un propietario debe identificar están en el aletargamiento, anorexia y baja de peso del perro, además de un bulto en la zona abdominal que podrían ser el bazo o hígado agrandados. Si el pecho está implicado o el linfoma ha avanzado, se presentará líquido en la cavidad torácica, lo que se traducirá en dificultad para respirar. Vómitos y diarreas pueden presentarse si el intestino se ve comprometido. Es de suma importancia explicar esto con claridad para que el tiempo no pase, y el perro pueda recibir atención médica a tiempo.

Como sucede con humanos, una vez hecho el diagnóstico tendrá que valorarse el grado de avance de la enfermedad para establecer un plan de acción que le permita sanar sin comprometer demasiado la calidad de vida; el tratamiento podrá tratarse de una cirugía para extirpar los nódulos, seguida de radioterapia, inmunoterapia o quimioterapia. La cura o no de la enfermedad dependerá del estadio clínico en que se encuentre; la esperanza de vida variará según el caso.

Complementario al tratamiento, la enfermedad requerirá de una alimentación que fortalezca al perro y a su sistema inumológico. La sugerencia es recomendar que se le recete Hydrolyzed Protein- Moderate Calorie, de la línea Veterinary Diet, pensada para fortalecer y, al estar adicionada con butirato, se inhibe también el desarrollo de las células de cáncer.

Una comunicación constante y transparente entre el Médico Veterinario y el propietario será necesaria para sobrellevar esta enfermedad, no sólo en lo que a tratamientos se refiere, sino también al cuidado nutricional y acompañamiento del paciente, ¡tenlo muy en cuenta por el bien de todos!

Fuente: Morris Animal Fundation. Dog Breeds With Increased Cancer Risk. 2016. Disponible en: https://www.morrisanimalfoundation.org/article/dog-breeds-increased-cancer-risk.