La capacitación constante para el trato a nuestros pacientes, nos permite ofrecer un mejor servicio. 

En nuestra práctica diaria, lo sabemos bien, hemos visto ansiedad y problemas de conducta en nuestros pacientes al momento de llegar a la consulta, lo que también provoca malestar y nerviosismo en sus propietarios. A partir de esto, nuestra mejor recomendación está en considerar capacitación en etología para los colaboradores en tu Clínica Veterinaria, por las razones que te comentaremos en este artículo.

La Etología proviene de la biología conductual, y se dedica a estudiar el comportamiento natural de perros y gatos, a partir de observar y comprender sus necesidades instintivas; de igual manera, buscará identificar lo que está tratando de comunicar, esto con la finalidad de mejorar su calidad de vida. Contar con capacitación etológica en tu Clínica Veterinaria te permitirá saber manejar situaciones estresantes derivadas del miedo o desconfianza que el perro o gato sienta debido a la atención que recibirá, y que, entre más complicada sea, podrá ser más difícil de asimilar.

En la práctica cotidiana, algunos factores que generan ansiedad y que deberás tomar en cuenta, son:

  1. Que el Médico Veterinario sea desconocido para el perro o gato, y tenga que enfrentarse a una persona nueva. Para esto, será ideal que el propietario se encuentre a golpe de vista para tranquilizar la situación.
  2. Que el espacio de revisión esté contaminado con ruido o aromas (ladridos, olores paranales, señales físicas de estrés, entre otras muestras de angustia) de otros perros o gatos, lo que podría agravar el cuadro emocional del paciente.
  3. Que el procedimiento sea molesto o doloroso.

Las reacciones a partir de la ansiedad dependerán varios factores, como la raza, la capacidad que tiene el perro o gato para relacionarse con extraños, su temperamento, o incluso experiencias pasadas que hayan sido traumáticas o desagradables.

Además de una capacitación en etología, las recomendaciones que puedes seguir e implementar en tu Clínica Veterinaria, son:

  1. Organiza eventos abiertos con tus pacientes, sus propietarios y los miembros de tu Clínica Veterinaria, para que todos se conozcan entre sí.
  2. Fomenta que se evite el contacto visual, y se permita oler sin manipulación física inmediata.
  3. Fomenta que se eviten las reacciones bruscas, o los cambios de temperatura, sonido y luz arbitrarios.
  4. Acondiciona el espacio hospitalario en un lugar tranquilo y silencioso para que, en caso de que requiera quedarse para observación o cirugía, pueda sentirse seguro.

Esperamos que este artículo te sea útil. Recuerda que las buenas experiencias generan confianza en el paciente y su propietario, lo que construye relaciones que se traducen en clientes fieles por años, que además hablan bien de ti y te traerán recomendaciones.

 

Fuente:Con información de MVZ Diego Hernan, de “Salta, centro de entrenamiento”. Con información de Experto Animal.