La presencia de garrapatas, pulgas, ácaros y otros parásitos, en el calor, sobre todo en climas costeros o tropicales, es cada vez mayor.

Con el calor, la presencia de garrapatas, pulgas, ácaros y otros parásitos, sobre todo en climas costeros o tropicales, es cada vez mayor. Son organismos hematófagos, ya que se alimentan de sangre, que afectan a mamíferos y pájaros. En las zonas urbanas, es recurrente que perros y gatos se vean afectados por ellos, e incluso los humanos. Se reproducen poniendo huevos en la arena o la grava suelta, bajo las piedras, grietas en las paredes o cerca del suelo. Su desarrollo pasa por cuatro fases: huevo, larva, ninfa y adulto (macho o hembra).

Para pasar de un estado a otro deben alimentarse y experimentar una muda; es en ese proceso pueden transmitir enfermedades de un animal a otro. Las larvas trepan con su último par de patas, y se adhieren al animal con las uñas. Se fijan con la mandíbula e ingieren sangre. Su desarrollo depende mucho de la temperatura ambiente, con frío los huevos tardan más en eclosionar, pero sobreviven en invierno. También dependen de la humedad ambiental para su supervivencia.

Desde un punto de vista de riesgo sanitario, no sólo producen heridas por picadura que son susceptibles a infectarse, sino que además transmiten enfermedades. En perros y gatos algunas de ellas, son:

Ehrlichiosis
Es una enfermedad producida por un microorganismo de la familia de las rickettsias llamado Ehrlichia. Produce fiebre, pérdida de peso, apatía y falta de apetito. También se observan con mucha frecuencia hemorragias por nariz, heces, orina, trastornos oculares, cojeras o síntomas respiratorios.

Babesiosis Canina
Enfermedad que causa un síndrome caracterizado por decaimiento, falta de apetito, fiebre, anemia, baja de plaquetas, ictericia (color amarillo de mucosas), complicaciones pulmonares, renales y neurológicas.

Hepatozoosis Canina
Enfermedad parasitaria transmitida por la ingestión de la garrapata, no por la picadura. Se presenta con fiebre, falta de apetito, anemia y debilidad. Debido a esto último, puede complicarse con otros padecimientos.

Haemobartonelosis Felina
Es una enfermedad que afecta a los gatos identificada por la infección de los glóbulos rojos. Los síntomas clínicos en la fase aguda son: anemia, fiebre, ictericia (mucosas amarillas) y debilidad general.

A estas enfermedades, que son las más graves, hay que añadir también las consecuencias comunes: comezón, lesiones e infecciones en la piel, pérdida de pelo en la zona afectada, entre otros. Como Médicos Veterinarios será muy importante alertar al propietario sobre este problema, y ofrecerle consejos a seguir al respecto.

La lucha contra las garrapatas es importante no sólo por las lesiones y molestias que produce sobre la piel de los perros o gatos, sino además por el papel de vector (transmisor) de enfermedades tanto a los animales como a las personas. Para controlarlas hay que tener en cuenta que es tan importante eliminar la infestación como evitar que puedan transmitir enfermedades. Uno de los principales métodos de control debe ser la prevención, evitar que lleguen a atacar al perro o gato.

Si esto ya ocurrió, aconsejemos una visita inmediata a la Clínica Veterinaria para la retirada rápida, efectiva y temprana de las garrapatas y parásitos para prevenir que puedan transmitir enfermedades. Hay que revisar al perro o gato para supervisar que no tenga nada más entre el pelo; si se ha producido la infestación, hay que retirar los parásitos en un plazo no mayor a 24 horas para evitar la inoculación de patógenos.