La Osteoartritis es definida como la enfermedad de las articulaciones.

Un padecimiento común que vivimos día a día en la Clínica Veterinaria es la Osteoartritis.

La Osteoartritis, reconocida fácilmente en humanos, en los perros es considerada la enfermedad de las articulaciones más común. Algunos estudios han arrojado que del 20 al 25% de los perros después de un año de edad muestran degeneraciones en las articulaciones. Recientemente se ha investigado esta afectación en los gatos, y de acuerdo a los resultados la proporción varía entre el 3 y el 90%.

La Osteoartritis es definida como la enfermedad de las articulaciones, caracterizadas por la degeneración del cartílago articular y la producción de nuevo hueso en los bordes de las articulaciones provocado por los osteofitos. Puede ser definida clínicamente por medio de radiografías y también por patología. Esta enfermedad puede ser causada por varias razones como la displasia de cadera, inestabilidad por cruce de razas incompatibles, osteocondritis disecante, cualquier rezago de algún accidente o simplemente la degeneración por los años. Uno de los factores que agravan más este padecimiento es el sobrepeso. También es importante considerar el estilo de vida del paciente, así como sus predisposiciones genéticas por la raza.

A la osteoartritis en perros y gatos podemos dividirla en tres etapas que no necesariamente suceden en un orden específico:

  1. Degradación proteolítica del cartílago matriz.
  2. La fibrilación y erosión de la superficie del cartílago y la liberación de productos degenerativos en el fluido sinovial.
  3. Inflamación sinovial con producción de proteasas y citoquinas pro-inflamatorias.

La principal consecuencia de estos procesos será el dolor e incluso hiperalgesia. Morfológicamente podemos observar algunos cambios, como que en el nivel de las articulaciones de cartílagos se presenta una fibrilación de la matriz, así como fisuras y una ulceración predominante. También podemos observar la pérdida completa del grueso del cartílago, o cambios en el tejido suave peri-articular (membrana sinovial y cápsula articular) y en el hueso subcondral (osteofitos, engrosamiento de la placa ósea). Esto lo podemos diagnosticar a través de rayos-x.

Síntomas.

Una característica fundamental de los síntomas es su diversidad. Se puede presentar dolor, rigidez, atrofia muscular y cambios en el comportamiento. Los signos clínicos también se pueden presentar dependiendo de la zona de inflamación.

En los perros, pueden presentarse dos casos: los perros chicos, consentidos y que gustan de llamar la atención mostrarán descontento, mientras que los perros grandes y callados se aislarán. En los felinos es mucho más difícil detectar los síntomas pues el dueño puede considerar que son comportamientos por la edad. Para sobrellevarla, el Médico Veterinario deberá recomendar a los propietarios que se fijen en ciertos aspectos de su gato tales como falta de apetito, pérdida de peso, poco aseo personal o negación a moverse o brincar.