En posteos anteriores hablamos sobre los traumatismos, neoplasias e infecciones en el tracto urinario; en este artículo veremos cómo estas enfermedades afectan al comportamiento de los gatos y a su anatomía.

A las alteraciones de comportamiento relacionados con una micción inapropiada y que ocasionan problemas a los propietarios se les conoce como problemas de eliminación inadecuada. Antes de pensar que el gato pueda tener una alteración en este sentido, se deben descartar todas las causas médicas. En algunas ocasiones es posible que una enfermedad en el tracto urinario ocasione un problema de eliminación inadecuada, es decir, un problema de conducta; un ejemplo de esto lo encontramos en un gato que, debido a su enfermedad por estruvita, desarrolla después aversión a la caja sanitaria. En un estudio, de 100 gatos con este tipo de problema conductual, 38 tenían historia previa de enfermedades en el tracto urinario (también conocidas como ETUI). Por lo tanto, el primer paso es descartar una causa médica; hasta entonces el paciente debe remitirse con el etólogo, el cual tratará de identificar la razón del comportamiento inadecuado.

Dentro de las causas frecuentes de eliminación inadecuada se encuentran las preferencias sanitarias hacia lugares quietos, tranquilos o que sean accesibles, o la aversión hacia ciertas sustancias de limpieza utilizadas en la caja sanitaria del gato; otras causa pueden ser los hábitos de marcación, que a su vez pueden deberse a dominio territorial, problemas de ansiedad o señalamientos de tipo sexual. Los inconvenientes de comportamiento no son en sí un problema para el gato, pero si lo son para el propietario. Los gatos que marcan territorio normalmente expelen una cantidad reducida de orina estando parados sobre sus cuatro patas, ensuciando la superficie vertical de paredes, ventanas o muebles; también ensucian superficies horizontales, asumiendo una posición agachada.

Los problemas anatómicos pocas veces se relacionan con ETUI. En un estudio se observó que de 22,000 casos de gatos con ETUI, solamente se encontraron defectos anatómicos en menos del 1% de los casos. Dentro de esto problemas se encuentran los divertículos vesicales, estrechez uretral y mal posición de la uretra. Se considera que es probable que los divertículos uretrales en animales adultos sean una secuela de la ETUI más que una causa.

Ante esto, siempre será recomendable hablar con el propietario y conocer los hábitos de éste, pues muchas veces se relacionan con la conducta del gato. Recuerda que guiar a los propietarios será clave no sólo para la salud del paciente, sino para fomentar y estrechar la relación con el Médico y la Clínica Veterinaria.