Una cirugía gastrointestinal supone retos para el Médico Veterinario, según se presente el paciente.

Por: David Holt, BVSc, Dipl. ACVS

La cirugía gastrointestinal supone un reto para el Médico Veterinario, pues los perros y gatos pueden presentarse con grave deshidratación e inestabilidad cardiovascular, secundarias a los vómitos frecuentes, secuestro de fluidos en el intestino o perforación intestinal, la que causará la peritonitis y septicemia. Los vómitos o la regurgitación pueden provocar una neumonía por aspiración.

Durante la reanimación inicial, se deberá determinar la naturaleza del problema y decidir si la cirugía está indicada o no. El paciente deberá de estar lo más estable posible antes de la anestesia, aunque es importante tomar en cuenta que la completa estabilización puede no ser posible hasta abordar la enfermedad subyacente (por ejemplo, peritonitis).

Se utilizarán anestésicos con efectos depresores mínimos sobre el sistema cardiovascular y respiratorio. Se rasurará todo el abdomen ventral y el tórax caudal y se prepara para la cirugía aséptica. Se administrarán antibióticos bactericidas con amplio espectro si se sospecha o se prevé contaminación bacteriana de la cavidad peritoneal.

Para la cirugía, se practicará una incisión grande, que se extienda desde el xifoides en dirección caudal pasando por el ombligo. Se realizará una laparotomía exploratoria completa y se examinan de manera secuencial todos los sistemas orgánicos. El tratamiento definitivo dependerá del sistema orgánico y de la naturaleza de la enfermedad.

Durante la cirugía, el Médico Veterinario deberá realizar una exploración abdominal completa, y no concentrarse en una única lesión obvia. La cirugía gastrointestinal de urgencia precisa una evaluación crítica de viabilidad intestinal y una habilidad técnica exacta para conseguir el mejor resultado clínico. El control postoperatorio adecuado resulta vital; para esto, la Clínica Veterinaria deberá considerar la supervisión fisiológica cuidada, índice de sospecha de posibles complicaciones y una nutrición adecuada que apoye a la recuperación del paciente. Mantener al tanto al propietario de cada paso será fundamental para su tranquilidad y buena experiencia.

Fuente: Revista Focus Veterinary, “Enfermedades intestinales”. No. 19-1