Los buenos resultados son consecuencia de procesos bien planeados y ejecutados, y de los comportamientos efectivos de las personas.

Muchas veces olvidamos que la clave fundamental para gestionar un negocio de cualquier
índole, como una Clínica Veterinaria, está en la gente que lo conforma, su fuerza de trabajo. Si deseamos que nuestro equipo se ponga la camiseta de nuestra empresa tanto como nosotros, es necesario establecer una comunicación constante y humana, porque de poco nos servirá dominar los números y todas las técnicas de gestión que implementemos, si nos olvidamos de las personas que están detrás de todos.

Los buenos resultados son consecuencia de procesos bien planeados y ejecutados, y de los comportamientos efectivos de las personas. A continuación enlistaremos una serie de buenas prácticas a tomar en cuenta para un buen ambiente laboral y un mejor liderazgo:

  • Elogiar en público, llamar la atención en privado. Pocas cosas desmotivan y generan más desinterés y deslealtad en un profesional que ser reprendido ante las personas que han llegado para adquirir algún producto o servicio veterinario, o ante los demás colaboradores profesionales.
  • La información es poder. Es muy importante mantener una comunicación constante y abierta con y entre el equipo de trabajo, transmitiendo noticias relevantes; esto sobre todo para tener control de lo que se dice, evitar los chismes y malos entendidos, y demostrar que no hay preferencias a la hora de informar.
  • Cada persona debe estar, donde más aporta. Asignar las tareas específicas según las habilidades, conocimientos y capacidades del colaborador ayuda a la productividad profesional.
  • Evita criticar a colegas, propietarios o clientes, o antiguos empleados de la Clínica Veterinaria. Sé positivo.
  • Predica con el ejemplo. La imitación es uno de los métodos de aprendizaje más efectivos para el ser humano.
  • Quien mucho abarca, poco aprieta. Plantear objetivos concretos y proyectos delimitados tiene más probabilidades de éxito, que tratar de perseguir muchos proyectos al mismo tiempo.
  • Ser generosos en la recepción de buenas ideas. Abrirse a los cambios, las propuestas y las ideas de nuestro equipo genera valor e integración de nuestro equipo.

Los números no son los responsables del éxito de una Clínica Veterinaria, las personas sí. Trabajemos juntos en beneficio de todos, especialmente de los pacientes y sus propietarios, que depositan su confianza en nosotros.