Todos los Médicos Veterinarios se han hecho esta pregunta una o varias veces en su vida. Pero, ¿cuál es el criterio para responder? Para Ignacio Mérida Isla, especialista en marketing, recursos humanos y gestión de Clínicas Veterinarias, la resolución a esta pregunta puede ser la clave para mejorar día a día la práctica veterinaria, y lograr la satisfacción profesional y personal. Es difícil responder uno mismo, por eso hay que tomar en cuenta la opinión de las personas que se encuentran en la posición de juzgar nuestro trabajo:

Tus clientes: La comunicación fluida con tus clientes es muy importante. Un Médico Veterinario debe siempre cumplir de alguna manera con las expectativas que los clientes tienen. No es sólo curar al paciente o procurar su salud, sino hacerlo por un precio justo, en un tiempo adecuado y manteniendo al dueño involucrado y comunicado en todo el proceso.

Tu jefe: Como colaborador no sólo se cobra por estar en el trabajo, sino por producir. La responsabilidad de un jefe es la de pagar un sueldo justo, y la del Médico Veterinario es la de producir de acuerdo al mismo en beneficio propio y de la Clínica Veterinaria en donde se desempeña.

Otros veterinarios: Todos los Médicos Veterinarios buscan aceptación entre su gremio y una resolución clínica que requiera formación técnica continua. Entre colegas existe una gran competitividad, razón por la cual el trabajo del otro siempre suele ser evaluado para destacarse o aprender de los errores.

Tú mismo: El trabajo no sólo debe realizarse por un sueldo, sino que también debe buscar el desarrollo personal. Debemos desempeñarnos de acuerdo a nuestros valores éticos, y al trabajar también debemos obtener una sensación de éxito y realización personal.

Ser un Médico Veterinario que ofrece un servicio de calidad significa cultivar todas las áreas relacionadas con la práctica veterinaria de forma integral como la capacidad técnica, la capacidad financiera, la capacidad interpersonal y la capacidad personal. De esta forma beneficiaremos a nuestros pacientes, a nuestros jefes, a nuestros clientes y a nosotros mismos con el profesionalismo que entregamos día a día.