El estrés es un mecanismo de supervivencia que manifiesta nuestro cuerpo cuando se siente en riesgo. Bajo esta lógica, la adrenalina provocada por el estrés nos da energía e impulso para sacar adelante una situación. El problema está en vivir bajo estrés todo el tiempo, pues, como un motor al que se está forzando y sobrecalentando, podría traer problemas graves sobre todo de salud, además de ser un obstáculo para que las relaciones laborales e interpersonales fluyan con soltura.

Para poder manejar el estrés cotidiano, te recomendamos seguir estas recomendaciones:

  1. Ante un problema o situación, pensemos en varios caminos para poder resolverlo. Anticiparnos a lo que “podría pasar” aligera la expectativa a las consecuencias y nos permite abordar el asunto positivamente para solucionarlo.
  2. Actuar para resolver nos da sensación de control, lo que trae consigo tranquilidad y disminuye el estrés. Frente a algo que te preocupa, ¡no te quedes sin hacer nada!
  3. Una causa común de estrés es la cantidad excesiva de cosas que hacemos o nos vemos obligados a hacer y que, por tanto, nos hacen sentir abrumados o nos quitan tiempo para descansar como deberíamos. Por lo tanto, otra forma efectiva de combatir el estrés consiste en reducir la carga y hacer menos cosas de lo habitual, priorizando lo más importante sobre lo que no lo es tanto, y aprendiendo a decir “NO” cuando es necesario.
  4. Cuidar tu salud con una buena alimentación y haciendo ejercicio también ayuda a disminuir los estragos del estrés, ¡no lo eches en saco roto!
  5. Dormir bien es indispensable para que el cuerpo se fortalezca y no se enferme a consecuencia de la presión, ¡no menosprecies unas buenas horas de sueño!

Finalmente, lo más importante es evaluar para qué hacemos las cosas, y cómo podemos desempeñarnos para alcanzar nuestros objetivos sin sacrificar nuestra salud. Que estemos bien, fuertes y sanos se reflejará también en el crecimiento de la Clínica Veterinaria a la que formamos parte.