En años recientes nos hemos percatado del aumento preocupante en el número de pacientes con sobrepeso. Este problema de salud se ha convertido en un gran reto para los profesionales de la medicina veterinaria.

La eficacia en la prevención y en el tratamiento de la obesidad se basa en un conocimiento profundo de los factores de riesgo y una comprensión exhaustiva de la fisiopatología asociada a la enfermedad.

La obesidad es un padecimiento que se presenta tanto en el perro como en el gato; cabe aclarar que muchos factores epidemiológicos son comunes en ambas especies. En todos los estudios que se han realizado en países industrializados dan una prevalencia para la obesidad canina de al menos el 20%. En el gato, la incidencia de la obesidad, que era muy baja en décadas pasadas, superará ahora el 20%, con independencia de cuál sea el centro donde se realice el estudio epidemiológico.

Los factores de riesgo para la obesidad en los perros son los siguientes:

  • Raza (y otros factores genéticos)
  • Edad (aumento constante en la incidencia hasta los 12 años, seguido de un descenso)
  • Género y castración (Más común en hembras (60%), en especial esterilizadas).
  • Estilo de vida sedentario (factor significativo)
  • Enfermedades endócrinas (diabetes, hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo)
  • Fármacos y tratamiento anticonceptivo (relaciones observadas)
  • Alimentación (cálculo erróneo de las necesidades y, por consiguiente, ingestión excesiva)
  • Factores sociológicos (excesivo antropomorfismo)
  • Número de animales con los que convive (Hay mayor riesgo si hay un solo animal en el hogar)

Como se podrá detectar, existe una enorme área de oportunidad para combatir y evitar la epidemia de obesidad en México a través del seguimiento puntual de los diversos factores que la desencadenan. Este es un buen momento para desarrollar programas de nutrición que inviten a los propietarios a que acudan a la Clínica Veterinaria periódicamente para tratar este problema de salud, mejorando por mucho la calidad de vida de los pacientes y la relación que tienen con sus dueños.

Recuerda que Royal Canin es un gran aliado nutricional que con su precisión ayuda al tratamiento de cada caso específico, tanto para perro como para gato.
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