En la operación diaria de un negocio, como lo es una Clínica Veterinaria, la preocupación principal aparece cuando buscamos la respuesta a la pregunta: “cómo consigo más clientes”. Este posteo está dedicado a darte algunos consejos para lograrlo con buenas oportunidades de que ese cliente nuevo se convierta en un cliente recurrente.

Conoce sus malas experiencias

Para atraer, es importante conocer. Empecemos por saber al adquirir un producto o un servicio veterinario, ¿qué fue lo que no le gustó al cliente? Lo ideal es conocer los inconvenientes y quejas, para ofrecer justo lo contrario en tu Clínica Veterinaria, incrementando la posibilidad de que esa persona elija tus servicios por sobre los de otros. De alguna manera, las ventajas competitivas se identifican clara e inmediatamente con este proceso.

Sondear y preguntar

La atracción natural de nuevos clientes está en ofrecerles lo que desean, no sólo en cuanto a servicios y productos, sino también considerar costos y necesidades económicas, comodidad (venta en línea, servicios a domicilio, etc) y otros factores. La única manera de saberlo es averiguándolo. ¡No temas preguntar! Planea un cuestionario sencillo que puedas aplicar como parte de una charla, para que tu cliente no se sienta investigado u hostigado, y conoce todo aquello que tus clientes quisieran obtener de tu Clínica Veterinaria. Haz preguntas casuales como: “¿se sintió bien atendido?” “¿Encontró lo que buscaba?” “¿Hay algo que le interese adquirir y no lo pudo encontrar en existencia?” A partir de estas respuestas, puedes considerar nuevos servicios o productos en la Clínica Veterinaria para atender otras necesidades.

Da para recibir.

Dale la oportunidad a un cliente nuevo de que apueste por ti, apostando tú por él primero; es decir, recíbelo con un beneficio o una promesa de lealtad (un descuento, un regalo, un incentivo) para que pueda comprobar lo excelente de tus servicios. Ese cambio de mentalidad (y por consiguiente de actitud) es sencillamente la táctica más efectiva para conseguir más clientes de manera natural y sin esfuerzo.

Para que todo esto funcione, tu Clínica Veterinaria debe estar consolidada y funcionando adecuadamente. Recuerda que el peor enemigo es ofrecer algo y no tener la capacidad de surtirlo; con esto, no sólo se pierde la venta, sino también la reputación.