La población felina es cada vez mayor, así como el gusto de las personas por tener gatos en casa. El nacimiento de nuevos gatos sucede todos los días, la mayor parte de las veces en los hogares de las personas, alejados de las Clínicas Veterinarias o de la asistencia de un Médico Veterinario.

Ante esto, y dada la importancia de la comunicación entre dueño y Médico Veterinario, hemos preparado algunos puntos que pueden ofrecerse como consejo para guiar un parto felino:

  1. Durante el parto, será importante indicar a las personas que no deben intervenir. Será la gata quien se encargue de expulsar a los gatitos.
  2. Después del nacimiento, deberá verificarse que los gatitos estén fuera del saco fetal. De lo contrario, hay que sacarlos y limpiar bien fosas nasales y hocico para que puedan respirar. No deberán bañarse ni sacudirse para estimularlos.
  3. Deberá mantenerse a los gatitos secos. Una toalla de papel es ideal para esto.
  4. Concluida la etapa de expulsión, los gatitos deberán estar cerca de la madre para comer. Debe recomendarse atención a este paso para identificar a los que han comido y a los que no. Si no logran succionar directamente de la madre, deberán ser alimentados; para ello deberá recomendarse previamente una fórmula láctea para usar si presenta el caso, incluyendo las instrucciones precisas para prepararse y administrarse.

Por último, un teléfono de emergencia para estar en contacto será vital para cuidar del paciente. Será importante que el dueño comprenda que si transcurren más de 30 minutos de esfuerzo sin que nada suceda, deberá llamar de inmediato al Médico Veterinario para recibir indicaciones.

Una visita de los recién nacidos y de la madres a la Clínica Veterinaria será fundamental para vigilar su progreso y buena salud, como Médico Veterinario no olvides recomendarla e incluso agendarla. La buena comunicación en estos procesos tan delicados siempre fortalece la confianza y hace que las relaciones permanezcan; los clientes que se quedan, siempre son los clientes que recomiendan, ¡no hay que olvidarlo!