Es muy importante saber distinguir cuando se gasta y cuando se invierte en una Clínica Veterinaria. De eso dependen muchas acciones, entre ellas poder decidir si se debe llevar a cabo o no alguna operación. Además, en estos tiempos tan complicados por la economía en general, es muy importante saber ahorrar recursos para poder mantener tu Clínica Veterinaria con solidez financiera.

Se puede decir que la principal diferencia entre gasto e inversión es el producto o beneficio obtenido. Si la compra de un equipo veterinario o de algún curso de capacitación para los integrantes de tu Clínica representarán la opción de obtener un mayor beneficio económico o en conocimiento que los colocará en una mejor posición comercial o profesional, entonces se puede confirmar que ha sido una inversión, y vale la pena llevarla a cabo. En cambio, si esa compra o pago por capacitación se realiza de manera irreflexiva pues no podrá redituarse de manera económica o de conocimiento y de ninguna manera traerá un beneficio a tu Clínica Veterinaria, es un gasto que no debe hacerse.

Pongamos un ejemplo, para considerar la compra de un equipo de ultrasonidos, habrá que considerar cuántos estudios deberán hacerse y cuánto deberá cobrarse por cada uno de ellos para recuperar la inversión hecha. Lo siguiente a preguntarse es: ¿la Clínica Veterinaria tiene la afluencia de clientes clínicos suficiente como para que se lleven a cabo los estudios necesarios que paguen el equipo? A esto podemos sumarle cuestiones cómo: ¿se cuenta con el personal capacitado para usarlo? ¿Cuánto costaría la capacitación? La respuesta objetiva a todas estar preguntas nos permitirá identificar si la compra es necesaria, o si debemos cancelarla o postergarla.

Es importante tratar de hacer de cada pago o compra una verdadera inversión que cuide el presupuesto de tu Clínica Veterinaria para que le permita crecer. Una buena estrategia financiera acompañada de un plan de acción con presupuestos ayudaría a reducir impactos o buscar alternativas, en caso de que la economía cambie o empeore.

Antes de decidir sobre una compra o inversión, te recomendamos hacerte las siguientes preguntas:

¿Realmente se necesita?
¿Es lo que se requiere y cumple con las especificaciones necesarias?
¿La relación entre el precio y el valor agregado que le dará a mi Clínica Veterinaria es favorable?
¿Es el mejor producto para mis clientes?
¿Mis clientes se sentirán seguros y cómodos con este producto?
¿Puedo encontrar un mejor sustituto?
¿Es el mejor momento para realizar la compra?
¿El vendedor es el proveedor adecuado, o puedo encontrar uno mejor?
¿En cuánto tiempo amortizaré esta inversión?

Toda Clínica Veterinaria requiere hacer compras constantemente, y son el trabajo, la creatividad y la inteligencia los elementos que le darán el valor agregado y harán que cada una se convierta en una inversión.