La evaluación del rendimiento es un proceso formal y sistemático en el cual todos los empleados de una Clínica Veterinaria deben reunirse periódicamente con su jefe o supervisor para recibir una valoración de las tareas que han ido desarrollando. Lejos de que se entienda como algo por lo cual preocuparse, la idea es que se identifiquen los puntos fuertes y débiles, y pueda seguirse trabajando sobre ellos.

Antes de evaluar, se recomienda tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Establecer una lista de objetivos individuales definidos para un periodo temporal concreto. Esto debe acordarse con cada empleado de forma personal mucho antes de cada evaluación. Los objetivos deben establecerse según la actividad que cada uno lleva a cabo; por ejemplo, los médicos pueden tener como objetivo mejorar la atención que ofrecen al paciente y ofrecer comunicación clara y pronta a los dueños sobre los procedimientos que se lleven a cabo, mientras que quien se encargue de ventas puede tener metas numéricas para que sepa cuánto producto debe desplazar para que se generen ganancias. Es importante recalcar que los objetivos deben tener un rango de tiempo definido para que puedan medirse y compararse en el tiempo. También aquí debe recalcarse la importancia que tiene el trabajo de cada uno de los miembros del equipo en los resultados que tendrá la Clínica Veterinaria.
  • Preparar adecuadamente las reuniones de evaluación. Una o dos semanas antes de celebrar la reunión debemos pedir al empleado a ser evaluado que prepare un borrador con su autoevaluación. Así, podemos identificar qué tanto conoce sus aciertos y errores, y mostrarle el camino para que los modifique.
  • Explicar los criterios de evaluación y la manera en que se calcularán las medidas o resultados. Para esto podemos apoyarnos de una ponderación porcentual, que establece la importancia relativa (sobre 100) de alcanzar los diferentes objetivos.
  • Es importante que siempre reciban retroalimentación de sus actividades para que sepan qué dirección deben tomar y qué actividades deben corregir. Al momento de la evaluación será fundamental brindar comentarios honestos y amables que aporten información adicional, como el impacto que sus aciertos u errores tuvieron en el crecimiento del negocio.
  • Presentar al supervisor como un recurso para el empleado, no como un mero controlador.
  • Centrar la evaluación en los comportamientos y en los resultados, no en la persona.

Es importante que cada persona lleve a cabo una autoevaluación antes de la revisión formal con su jefe o supervisor. El auto-análisis permitirá que sea consciente de aciertos y fallas, lo que enriquecerá la evaluación formal. También es importante que se organicen pequeñas reuniones constantes en donde se puedan repasar periódicamente las cuestiones más relevantes relacionadas con sus actividades para incrementar la productividad.

Las evaluaciones de empleados son muy importantes para valorar su rendimiento, y establecer incentivos o corregir el rumbo, si es necesario.

Por último, algo fundamental para tener siempre en cuenta: un equipo motivado da el máximo en cada tarea, y no dejar de esforzarse una vez que alcanza un objetivo.