La piel es la barrera intermedia entre los tejidos internos y el mundo exterior, cuya superficie alberga una multitud de organismos que viven en este micro-ambiente variable. Existen muchos factores que interactúan en este ambiente: la naturaleza de la capa córnea, la densidad de la capa, glándulas cutáneas, posible humidificación y la contaminación de las membranas mucosas, consecuencias de la actividad de aseo del animal.

Todas estas interacciones son dinámicas y complejas; tenemos una escasa comprensión de la situación canina en vivo porque la mayoría de los estudios se llevaron a cabo en seres humanos o en modelos in vitro.

En el útero, la piel de un cachorro es estéril; la colonización por bacterias y hongos comienza al romperse la membrana amniótica. Los estafilococos intermedios están presentes en la orofaringe y las vías respiratorias superiores; en la mayoría de los perros y la contaminación a nivel de las membranas mucosas sucede muy rápidamente. La dispersión de la piel tarda más tiempo.

Las bacterias cutáneas a menudo se clasifican en tres categorías:

  • Residente: Se encuentra en más del 75% de los casos de las muestras.
  • Nómada: Presente en entre el 75% y el 25% de los cultivos de frotis.
  • Ocasional: Se encuentra en menos del 25% de los casos.

Esta clasificación, sin embargo, es bastante antigua y se basa en el trabajo llevado a cabo antes de la utilización de métodos moleculares más precisos.

Además de S. Intermedius, otras bacterias se han aislado a nivel de la piel: Clostridium spp, Propionibacterium acnes, Exiguobacterium, Bacillus licheniformis, Neisseria canis, Psychobacter phenylpyruvicus, Macrococcus caseolyticus, E. coli (Fuente: Patente WCPN WO02096221). Pachydermatis Malassezia es un hongo que se encuentra en pequeñas cantidades en los perros sanos, en la barbilla, los labios, zona interdigital y en el canal auricular externo).

Cuando se altera el delicado equilibrio de los diferentes microbios que viven en la superficie de la piel, algunos de ellos se multiplican y provocan o agravan las lesiones existentes. Antes de tratar la patología subyacente, es necesario eliminar este tipo de complicaciones infecciosas.

Los problemas de piel en perros suelen ser visibles o no, por lo que será muy importante que el Médico Veterinario esté pendiente del paciente llevando un expediente de cada revisión de piel que lleve a cabo. Además, alertar al propietario sobre probables signos que requieran una revisión y atención inmediata es fundamental para que cualquier padecimiento sea controlado a tiempo.