Las enfermedades de piel en perros son motivo de alerta principalmente porque los síntomas visibles causan alerta inmediata. El aumento de descamación o caspa es un hallazgo clínico frecuente en el cachorro. La presencia de caspa puede ser de leve a moderada, seca o grasa, adherida o desprendida, localizada o generalizada.

Para determinar un pronóstico con respecto a la resolución, es necesario diferenciar las causas primarias de descamación de las secundarias. Las causas primarias están asociadas a un grupo de enfermedades denominado ictiosis o “piel de pescado”. Estas enfermedades son hereditarias y congénitas; los signos clínicos suelen aparecer a edades muy tempranas, aunque a veces es posible que no se aprecien los signos clínicos hasta que el perro alcanza la pubertad.

El diagnóstico se realiza al observar ortoqueratosis lamelar difusa y ausencia de inflamación, cambios que pueden ser muy sutiles y pasar desapercibidos por personal no experto en dermatología. Cuando se está investigando la presencia de descamación en el cachorro, el Médico Veterinario debe tomar muy  en cuenta la historia clínica general de el paciente, sobre todo la nutrición  ya que ésta desempeña un papel primordial. La deficiencia de ácidos grasos omega-6 en la dieta da lugar a la presencia de un pelo mate, seco, y a la presencia de más caspa. Al cambiar de alimento y proporcionar otro de mayor calidad formulado para cachorros se suele obtener una notable mejoría clínica, aunque los efectos pueden tardar en se evidentes varias semanas puesto que los ácidos grasos necesitan tiempo para incorporarse a la piel.

Aunque no se puede curar, el tratamiento está dirigido a reducir la cantidad de caspa visible. El cepillado excesivo y los baños demasiado frecuentes, especialmente con champús queratolíticos, pueden exacerbar el problema. Generalmente, basta con utilizar un champú emoliente hipoalergénico para el baño, seguido de una crema hidratante o humectante. Es muy importante que el dueño esté enterado de todo esto, y conozca bien lo que debe hacer para que la descamación disminuya o para atacarla en cuanto se presente con mayor profusión.