Hoy en día tal parece que todos vivimos de prisa, siempre cansados, siempre queriendo extender las horas para terminar todas las ocupaciones, y deseando tener más de 24 horas.  Y en las prisas, es común que la mayoría de las personas se olviden de valorar su propio tiempo y el de las personas que las rodean.

La falta de valor del tiempo en una Clínica Veterinaria provoca que el ritmo de trabajo se entorpezca. El cansancio y sobre saturación de actividades provoca que las cosas que hagan con descuido, mal, y que tengan que volver a hacerse. Esto resta calidad y, sobre todo, representa gastos.

Para evitar que haya una mala gestión del tiempo en tu Clínica Veterinaria, te recomendamos estos pasos:

  • Tener una hora fija de entrada y de salida. Esto ayudará a mantener una estabilidad y un control adecuado de los colaboradores al realizar sus actividades.
  • Gestionar adecuadamente la agenda para evitar encadenamiento de retrasos que ponen en una situación complicada al equipo de recepción y dan una imagen negativa de la Clínica Veterinaria al cliente. Así como es importante valorar tu propio tiempo, es igual de importante valorar el tiempo del cliente.
  • Encontrar tiempo para reunirte con tu equipo de trabajo. Así podrán ponerse de acuerdo en horarios de actividades y en delegación de responsabilidades para evitar que se junte la carga de trabajo y no se respeten los horarios de salida.

Valorar el tiempo propio también significa cobrar lo justo por el trabajo realizado. Recuerda que tu tiempo y el de los demás es muy único, y trabajando constantemente para respetarlo te beneficia a ti mismo, a tus clientes, a tu equipo y a la Clínica Veterinaria en general.