En la actualidad existe una gran variedad de información en las redes sociales acerca de los gatos, que va desde lo muy creíble hasta mitos que rayan en lo absurdo. Esta información, que a veces está muy distorsionada, puede privarnos de tener gatos como mascota en nuestro hogar por miedo de enfermarnos. Un claro ejemplo de esta situación se presenta cuando se habla de la Toxoplasmosis.

La Toxoplasmosis es un padecimiento provocado por un parásito llamado Toxoplasma gondii, (T.gondii), mismo que no es exclusivo de felinos, ya que también puede afectar a otros animales como: palomas, canarios, pericos, perros etc., y que se puede adquirir en ocasiones consumiendo carne mal cocida, (de cerdo, cordero, cabrito, pollo, sesos, etc.), algunas frutas, o incluso a través de agua o verduras contaminadas con heces de gato que contengan al parásito.

El mito más común dicta que las mujeres embarazadas no deben tener contacto con gatos, puesto que podrían infectarse, provocando abortos espontáneos, nacimientos prematuros, malformaciones, etc. Aunque esto podría ser cierto, el riesgo de que suceda realmente es muy bajo si se implementan las medidas de prevención adecuadas. La principal de ellas, asegurarse, con apoyo del Médico Veterinario, que el gato no contenga el parásito.

Todos los gatos, sobre todo los que viven en el exterior del domicilio, pueden adquirir quistes de toxoplasmosis al cazar y comer carne cruda contaminada, por ejemplo pájaros o roedores infectados con T. Gondii. También serán propensos aquellos gatos que sean alimentados con carne cruda. Los quistes permanecen en el intestino del gato por un tiempo corto, aproximadamente 3 semanas, y más tarde son eliminados en el excremento conservándose su forma infectante en la tierra húmeda o en el arenero. Es durante este período de tiempo cuando las personas pueden contagiarse. La infección en el humano puede ser tan leve, que a veces es difícil reconocerla y puede pasar desapercibida.

A su vez, debemos considerar que la materia fecal fresca no porta la forma infectante y deben pasar entre 1 a 5 días para que dé lugar a la misma. He ahí la importancia de que los Médicos Veterinarios recomienden recoger a diario las heces y lavar el contenedor con agua y jabón. Después de ésta primera infección, los gatos producen anticuerpos que los defienden de segundas infecciones, y rara vez se vuelven a enfermar (reinfectar).

Como Médicos Veterinarios tenemos el deber de aconsejar a nuestros clientes sobre el cuidado y precauciones para evitar esta enfermedad que tan mala fama ha dado a los gatos. Será importante cuidar a los felinos de no relacionarse con gatos callejeros, y mantenerlos alejados, sobre todo, de las heces de éstos. Tener un arenero limpio, como se dijo, reduce las posibilidades de incubación y contagio; tengamos también en la Clínica Veterinaria todas las opciones para que pueda cambiar constantemente la arena o, incluso, el recipiente cada determinado tiempo.

En lo referente a su alimentación, será muy valioso que el Médico Veterinario recomiende alimento seco o enlatado, como la gran variedad de opciones para felinos que Royal Canin ofrece, y hacer hincapié que la carne cruda no es una buena opción para mantener su salud.

Por último, una vista regular para un chequeo médico del gato, es ideal para mantener su buena salud.

*Con información del artículo: “¿Toxo qué? ¿Mi gato y yo nos podemos enfermar de Toxoplasmosis?”, escrito por la Dra. Eugenia I. Garza Treviño, MSP, para la revista: “VetNEWS”.