Con el crecimiento exponencial de la tecnología, las personas pasan mucho tiempo vigilando la pantalla de sus dispositivos, navegando varias horas al día sobre todo en espacios como las redes sociales, que se han convertido en una ventana al mundo donde igual se puede saber de los compañeros de escuela o amigos que no hemos visto en años, como se consultan noticias y videos entretenidos. Se intercambian tantos mensajes al día, que podemos imaginar lo complicado que es que alguien te lea; la clave para que suceda es la empatía.

Empatía es la capacidad social de conocer y comprender tanto al otro, como para ser capaz de “ponerse en sus zapatos”. Es entender a las personas, saber bien qué les gusta y qué no; qué buscan, están pensando o están necesitando. Los mensajes que mejor se recuerdan son aquellos que mueven una emoción en nosotros; si es positiva, mucho mejor.

Si tu Clínica Veterinaria ya tiene una página en Facebook o una cuenta en Twitter, la mejor forma de conectar con tus clientes actuales y potenciales es hablándoles con emoción sobre los temas que les preocupan y que estén relacionados con tu giro de servicios. Es decir, un cliente siempre buscará lo mejor para su perro o gato, y tratará de investigar sobre temas que le permitan saber cómo cuidar su salud, mantenerlo contento, bien alimentado, seguro y feliz.

Nuestra mejor recomendación es que, ya que conoces bien quiénes son tus clientes y cómo se comportan, desarrolles un listado con temas que puedan interesarle, y lo incluyas en un calendario para publicarlos paulatinamente en las redes sociales de tu Clínica Veterinaria. Por poner un ejemplo, podrías hablarles sobre cuidados veterinarios básicos en caso de accidente, sobre cómo mantener la salud de los cachorros recién nacidos, cómo cuidar su piel y pelo, y hacer recomendaciones basándote en los beneficios de los productos y servicios que ya ofrece tu Clínica Veterinaria.

¡Inténtalo! Piensa que es una manera de mantener un diálogo productivo con aquellos que permiten que tu negocio siga creciendo.