Un cachorro nuevo en casa es una de las alegrías más grandes que puede tener una familia, pero también implica la comprensión de una responsabilidad que comienza y que durará por muchos años: la de velar por su salud y bienestar. Los primeros meses de vida son cruciales para su cuidado y supervivencia.

Si bien, los cachorros menores a 21 días son quienes ostentan la mayor probabilidad de mortandad, aquellos que han pasado este tiempo no están exentos de problemas. En ambos casos, graves problemas en la salud que se desencadenan en mortandad se presentan sólo unas horas después de la aparición de primeros síntomas. Para prevenirlos, es muy importante que el Médico Veterinario haga consciente al dueño de ponerse en contacto para llevar al cachorro a la Clínica Veterinaria a la primera sospecha de problemas y aparición de síntomas; la detección temprana podría ser determinante.

Algunos síntomas que deberán alertar sobre la necesidad de atención veterinaria en el cachorro, son:

-Falta de apetito o diarrea

-Fiebre

-Decaimiento

-Dolor aparente

-Trauma

En la era de la hiperconectividad es muy fácil que las personas recurran al Internet para encontrar una posible solución que tratará de evitar la visita médica. Como profesionales, los Médicos Veterinarios deberán aconsejar a sus clientes de no hacerlo, pues del tiempo que se pierda en tratamientos inadecuados puede afectar a la salud del paciente o ser fatal para él. Una charla en confianza sobre qué hacer en caso de que síntomas, y una línea de comunicación abierta para hacer consultas en caso necesario beneficia a todos, especialmente al paciente.