Hemos estado hablando en posteos anteriores, sobre algunas patologías que se relacionan con la obesidad felina. A continuación entérate de otras.

Recientes estudios (Lund et al – 2005) han identificado que los gatos con sobrepeso son mucho más propensos a sufrir enfermedades del tracto urinario. Estas enfermedades incluyeron cistitis aguda, urolitiasis, enfermedad del tracto urinario bajo idiopático, obstrucción urinaria e infección del tracto urinario. Como con las neoplasias, es posible que se requieran estudios adicionales para determinar el riesgo preciso en el tracto urinario. Lo más notable es la asociación con las enfermedades del tracto urinario bajo felino (ej. ETUBF Idiopático y urolitiasis). Es importante recordar que los gatos obesos tienden a vivir en interiores, lo que se conoce como un factor de riesgo para el ETUBF.

Una asociación entre la obesidad y la enfermedad del riñón felino es menos evidente y actualmente no existen estudios para demostrar tal vínculo con gatos domésticos. Sin embargo, evidencia circunstancial para tal vínculo sí existe, dado que hay evidencia en perros de que el comienzo de la obesidad está asociado con los cambios histológicos en el riñón; los cambios reportados incluyen un incremento en el espacio de Bowman´s (como resultado de una expansión en la cápsula Bowman´s), un incremento del matriz mesangial, engrosamiento de las membranas tubulares y glomerulares, y un incremento en el número de células divisorias por glomérulo (Henegar et al – 2001). Fueron notados cambios funcionales en el mismo estudio, incluyendo un incremento en las concentraciones de renina plasmática, concentraciones de insulina, presión arterial media y flujo renal de plasma. Como consecuencia, los autores especularon que si estos cambios se prolongaban, podían predisponer a una lesión renal severa.

La obesidad en gatos también ha demostrado ser un factor de riesgo para la enfermedad de la cavidad oral, después de un estudio a gran escala realizado en Norteamérica (Lund et al – 2005); con una probabilidad de radio de 1.4. Sin embargo, las razones para dicha asociación no son del todo claras y a conocimiento del autor, no se han reportado en otras especies. Se requiere de más estudio y trabajo para determinar por qué la obesidad felina per se, es un factor de predisposición.