En posteos anteriores hablábamos sobre algunas de las patologías asociadas a la obesidad felina. A continuación hablaremos sobre algunas de ellas, que son la resistencia a la insulina y la diabetes mellitus.

La insulina es secretada por las células pancreáticas que controlan la absorción y uso de la glucosa en los tejidos secundarios. Los gatos comúnmente sufren de diabetes mellitus similar a la diabetes mellitus “tipo 2” en los humanos, es por eso que la obesidad se considera un factor de riesgo en los gatos. De todas las asociaciones de enfermedades, la diabetes mellitus es por mucho la más conocida.

Finalmente, se ha demostrado que los gatos diabéticos tienen una reducida sensibilidad significativa a la insulina en comparación a los gatos sin DM2.

Asimismo, la dermatosis es otra enfermedad asociada a la obesidad en gatos, esta incluye acné felino, alopecia, varias formas de dermatitis, formación de escamas y dermatofitosis.

La formación difusa de escamas es comúnmente observada al reducirse la habilidad o eficiencia del acicalado. También existen estudios que confirman que existen numerosos gatos obesos con derrame fecal; que asociado con el acicalado, sugiere que tales problemas mejoran después de reducir el peso del gato.

Otro de los problemas dérmicos que puede ocasionar la obesidad cuando es extrema es la inactividad física, que puede llegar a desarrollar llagas por presión.

En próximos posteos continuaremos hablando sobre otras patologías relacionadas con la obesidad en gatos.