¿Conoces a alguien que no viva siempre de prisas? ¿Que siempre esté cansado y que no tenga tiempo de terminar con sus ocupaciones? ¿Que piense que le faltan horas a sus días?

En la actualidad, casi todos vivimos así.

La falta de valor del tiempo en una Clínica Veterinaria provoca que el ritmo de trabajo se entorpezca.

Te recomendamos lo siguiente para evitar que haya una mala gestión del tiempo en tu Clínica Veterinaria:

– Tener una hora fija de entrada y de salida. Esto ayudará a mantener una estabilidad y un control adecuado del personal al realizar sus actividades.

– Gestionar adecuadamente la agenda para evitar encadenamiento de retrasos que ponen en una situación complicada al equipo de recepción y dan una imagen negativa de la Clínica Veterinaria al cliente.

– Encontrar tiempo para reunirte con tu equipo de trabajo. Así podrán ponerse de acuerdo en horarios de actividades y en delegación de responsabilidades para evitar que se junte la carga de trabajo y no se respeten los horarios de salida.

Valorar el tiempo propio también significa hacer siempre un cobro justo por el trabajo realizado, aunque en la consulta no se le haya dado algo físico al cliente (alimento, medicina, inyección, estudios, etc.)

Recuerda que tu tiempo y el de los demás es muy valioso, y trabajando constantemente para valorarlo y respetarlo te beneficias a ti mismo, a tus clientes, a tu equipo y a la Clínica Veterinaria en general.