Hemos estado hablando en posteos anteriores, de una variedad de problemas asociados a la obesidad en perros. A continuación otros de ellos.

El hecho de que el exceso de grasa puede llevar a la distocia, sin embargo, la relación entre la obesidad y los problemas reproductivos aún no está comprobada.

Ahora hablaremos de la relación entre la obesidad de perros y algunos tipos de cáncer (de pecho, útero, colon y próstata), la cual está bien establecida en los humanos. Sin embargo la falta de información clínica no permite que ese vínculo pueda realizarse en perros, a no ser con respecto a los tumores mamarios.

La primera información sobre el tema fue publicada en 1991. De acuerdo a Sonnenshein et al, la obesidad o el consumir una dieta alta en grasa un año antes del diagnóstico, no incrementa el riesgo de cáncer mamario en perras adultas, esterilizadas o intactas. Estos resultados han sido contradichos por Perez Alenza et al en 1998 y 2000.

Por otra parte, el riesgo que presentan las hembras esterilizadas se redujo en los perros con peso normal, de entre 9 y 12 meses de edad, y se incrementa en hembras con un año cumplido.

En resumen, los autores concluyen que la condición de la obesidad en perros jóvenes, definitivamente juega un papel importante en la predisposición de tumores mamarios, sobre todo cuando los perros alcanzan edades adultas.