Hemos comentado en posteos anteriores que la obesidad en perros da lugar a diferentes patologías. A continuación hablaremos sobre las condiciones osteoarticulares.

La obesidad asociada con el consumo excesivo de energía en cachorros de razas grandes durante la etapa de crecimiento, conduce al desarrollo de varios problemas ortopédicos o exacerba la displasia de cadera.

Los síntomas de las enfermedades osteoarticulares asociadas con la obesidad se observan generalmente después de los 6 meses de edad. En muchos casos estas lesiones son irreversibles.

En diversos estudios se ha podido comprobar que los perros afectados con uno o más problemas ortopédicos (como rupturas de ligamentos cruzados, fracturas en el cóndilo humeral, artrosis auricular que afecta hombro, cadera, codo, rodilla, etc.) presentan un peso corporal mayor que los perros sanos.

Los perros que sufren enfermedades osteoarticulares están atrapados en un círculo vicioso: el animal tiende a reducir su actividad, lo que lo lleva a una sobrealimentación y sobrepeso si la ingesta energética no es ajustada.

Además, si se observa una condición articular es ciertamente una mayor indicación de las necesidades de reducir el peso del perro, pero también puede frustrar el proceso al hacer el ejercicio muy complicado o hasta imposible.