Hemos estado hablando, en posteos anteriores, sobre dos de los factores que incluye un programa de pérdida de peso para perros obesos: la dieta y el ejercicio. A continuación hablemos sobre el tercer factor, que es igual de importante: La educación y conducta de perro y propietario.

La modificación en la conducta del propietario y del perro es esencial para el programa de pérdida de peso y así prevenir que el perro vuelva a ganar peso.

El propietario debe dejar de alimentar al perro con cualquier otro alimento que no sea especificado en la dieta que se le dio. Algo que ayuda mucho en este aspecto, es mantener al perro lejos de la cocina o comedor cuando los habitantes de la casa están comiendo, para evitar que se le alimente de sobras y también para evitar que se le antoje la comida que no debe comer.

Cuando un perro parezca estar buscando atención o comida, es el momento de interactuar y tener una sesión de juego, en lugar de darle comida chatarra.

Asimismo, hay que asegurarse que todos los riesgos de salud asociados con la obesidad y la necesidad de seguir un plan estricto de alimentación y ejercicio, sean comprendidos por el propietario, y que este se comprometa a seguir el plan al pie de la letra, para ayudar a su perro a llegar al peso ideal.

También es importante discutir con el propietario los beneficios del bienestar del perro, una vez que llegue al peso esperado, para hacerlo tomar conciencia de hacer lo posible por evitar que vuelva a aumentar.