Incrementar la productividad de una Clínica Veterinaria no sólo tiene que ver con el correcto aprovechamiento de los recursos materiales, financieros y humanos disponibles; elevar los niveles productivos de una Clínica Veterinaria, sin importar su tamaño, también implica hacer una revisión de las reglas que rigen su operación y, por supuesto, de eliminar malos hábitos que por estar presentes en el día a día, se esconden e impiden que se les vea como enemigos de la productividad.

Da un vistazo a los siguientes puntos y descubre si alguno de ellos está atentando contra la productividad de tu equipo de trabajo y la de tu Clínica Veterinaria.

Pocas posibilidades de crecimiento. Cualquier empleado necesita saber que puede aspirar a un mejor puesto para sentirse motivado y de esta manera, ser productivo.

Constantes bajas por incapacidad. Los equipos sometidos a fuertes presiones, constantemente, presentan ausencias por estrés, depresión o accidentes de trabajo, lo cual limita su productividad.

Equipo obsoleto. Administrar el tiempo de manera productiva implica que todos los colaboradores cuenten con el equipo y el material adecuado para desempeñar su trabajo de acuerdo con lo programado.

Largas jornadas de trabajo. Lo ideal es ir cumpliendo con los objetivos diarios en los horarios establecidos, para evitar el desgaste que provocan las jornadas de trabajo prolongadas.

Reuniones prolongadas y a destiempo. Las reuniones efectivas deben realizarse dentro de los horarios de oficina y sin dar lugar a la aparición de anécdotas, comentarios noticiosos o sucesos diferentes al tema que se está tratando.

Salidas innecesarias. Las comidas de trabajo donde la sobremesa se hace eterna y que terminan en reuniones de amigos son una pérdida de tiempo que afecta a la productividad.

Búsqueda de compañía para realizar el trabajo. Debe evitarse a toda costa involucrar a más de una persona para realizar cierto tipo de trabajo que perfectamente puede realizar una sola persona.


Fuente: https://blog.cdconsultores.com.mx