Hemos estado hablando, en posteos anteriores, sobre la obesidad en perros. A continuación algunos consejos sobre cómo llevar a cabo un plan de dieta. 

Cuando un perro gana peso, es importante aconsejar al propietario sobre realizar un programa de pérdida de peso que incluya: dieta, ejercicio y educación en su conducta.

Es importante sugerir una dieta de prescripción restringida en calorías y llevar un monitoreo quincenal.

También es importante no solamente reducir la dieta ordinaria, ya que todos los nutrientes esenciales se encuentran balanceados con el contenido energético de la dieta. Al reducir el contenido energético de la dieta (reduciendo la cantidad de alimento diario), se reducen los nutrientes esenciales.

Al reducir el volumen de la dieta, la digestión de la dieta aumenta, por lo que el perro obtiene incluso “más alimento” que antes.

La mayor parte de las dietas son en realidad altas en grasa, así que a pesar de que se reduzca la cantidad de alimento, el contenido de la grasa es bastante alto.

-Selección de una dieta de prescripción reducida en calorías.

-Seguir las guías de alimentación para saber las cantidades que se deben dar al perro.

-Ajustar de acuerdo a la respuesta del perro.

-Pesar el alimento diariamente (de preferencia con báscula electrónica).

-Pesar al perro cada quince días.

-Los perros obesos pueden perder entre el 1 y el 3% de su peso corporal a la semana, sin complicaciones.