Hablábamos sobre el compromiso laboral en posteos anteriores, ahora entérate de algunas características de este.

Las personas se comprometen y ponen de su parte cuando confían en que van a recibir algo a cambio. Supone un balance entre dar y recibir. Por eso, si queremos que nuestros equipos se comprometan, primero tenemos que dar, para conseguir que confíen en nosotros.

Comprometerse va más allá de cumplir, supone poner en juego nuestras capacidades, es implicarse al máximo en un trabajo, dar un poco más, porque realmente nos importa y motiva.

Si queremos que en nuestra Clínica Veterinaria nuestros empleados pasen del mero cumplimiento al compromiso, debes conocer algunas características del compromiso:

  1. El compromiso nace de la libertad, no de la imposición.

Para pasar del cumplimiento al compromiso, las personas deben tomar por sí mismas la decisión de hacerlo, y los líderes deben manejar habilidades para influir en ello. No se trata de obediencia, sino de tomar conciencia. La imposición no genera compromiso, genera resentimiento y puede llevar a los empleados a tomar actitudes de rebelión, sumisión o evasión.

  1. El compromiso se siente, pues es emocional.

Más allá de que la razón nos provea de argumentos para el compromiso o no, es el sentimiento el que finalmente decide.

  1. El compromiso se gestiona en la cercanía de las relaciones.

Los líderes tienen la llave para ello. Es en la relación entre los miembros del equipo y el líder en dónde se desarrolla y mantiene la llama del compromiso.

  1. El compromiso se basa en la congruencia y en la honestidad.

Si los líderes no son congruentes entre lo que dicen y lo que hacen, inspirarán desconfianza en sus equipos, y por tanto, no habrá compromiso.

Más allá de nuestros roles y funciones en la empresa, somos seres humanos, estamos sujetos a cambios, no somos estáticos. La cuestión es aceptar nuestros errores, y en ese caso, ser honestos con nosotros mismos y con nuestros equipos.

  1. El compromiso comienza por uno mismo.

Si quieres que tu equipo se comprometa, has de comprometerte tu primero. Entonces el compromiso se convertirá en algo parecido a una enfermedad que se va contagiando poco a poco a todos a tu alrededor, siempre y cuando sea genuino, es decir, algo que vivas y no solo digas.

Y tú, ¿estás dispuesto a comprometerte con tu Clínica Veterinaria?

En próximos posteos hablaremos sobre cómo medir el compromiso laboral.


Fuente: http://www.prevencionintegral.com