Son necesarios más estudios para comprender mejor el curso de la ERC.

Hablamos, en posteos anteriores sobre los resultados de estudios realizados a gatos y perros en edad avanzada, diagnosticados por primera vez con ERC. Continuamos con estos resultados y las conclusiones.

La función de la clasificación IRIS, que recomienda el uso de los valores de creatinina plasmática para establecer el estadio clínico de la enfermedad, se distribuyeron a los gatos en los siguientes estadios (en relación a los valores de creatinina plasmática): no azotémicos, con azotenia leve, azotemia moderada y azotemia grave.

Conclusiones

Este análisis básico reveló algunos resultados interesantes que pueden ser útiles al veterinario para sospechar un posible indicio de ERC en perros y gatos mayores o menores de 10 años, con mala condición corporal y con otras enfermedades concomitantes.

Los signos clínicos asociados a la enfermedad renal (por ejemplo: letargia, deshidratación, vómitos, poliuria/polidipsia), aunque no sean específicos, sí pueden ser indicativos de ERC.

La existencia de valores séricos de creatinina dentro de los rangos de referencia en los primeros estadios en ERC así como la alta prevalencia de esta patología en gatos aparentemente sanos, dificultan el diagnostico si solo nos basamos en dichos límites de referencia.

También son necesarios más estudios para comprender las variaciones porcentuales de los análisis que se pueden esperar en los primeros estadios de la enfermedad, momento en el que el manejo adecuado puede retrasar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.