Hemos estado hablando, en posteos anteriores, sobre diferentes enfermedades renales felinas como la Poliquistosis renal y la Amiloidosis.

Es importante saber que los trastornos renales felinos congénitos, con la excepción de PKD, son poco frecuentes, pero no por eso se deben dejar de tomar en cuenta otras anomalías inusuales para completar este tema.

Displasia renal

Se define como un desarrollo desorganizado del parénquima renal debido a una diferenciación anormal, lo que conduce al fallo renal a edades tempranas.

Al nacer, en los riñones hay estructuras inmaduras que consisten en tejidos no diferenciados (glomérulos, túbulos fetales y tejido mesenquimatoso y posible tejido cartilaginoso metaplásico) que completan su normal desarrollo antes de los dos meses de vida, sin embargo, en los gatos afectados, estos tejidos indiferenciados, perdurarán a lo largo de su vida.

Las causas de esta anormal nefrogénesis no están plenamente definidas, podrían ser consecuencia de daños experimentados durante el período fetal o en el período neonatal.

Entre las causas potenciales se encuentra la infección por el virus de la paleucopenia.

Se ha descrito un caso aislado en un gato de 5 meses de edad, en un Bosque de Noruega, con poluria, anorexia y alteraciones laboratoriales indicativas de ERC.

En próximos posteos continuaremos hablando sobre la displasia renal y su diagnóstico.