Hablamos, en posteos anteriores, sobre la Poliquistosis renal en gatos, a continuación veremos algunos puntos para su diagnóstico.

Se diferencian en este sentido dos tipos de pacientes: aquellos sometidos a estudios para la detección temprana de la enfermedad y aquellos en los que la enfermedad se detecta hasta que aparecen síntomas o consecuencias.

Cuando el diagnóstico se hace de forma precoz, la ecografía y los test genéticos son las herramientas fundamentales. Los estudios indican que una vez que el gato tiene 10 meses de edad, la sensibilidad de la ecografía para la detección de la PKD es tan alta como el 95%.

Los falsos negativos pueden deberse a presencia de quistes pequeños, inexperiencia del radiólogo o quizá por la presencia de quistes en una localización medular cuya ecogenicidad es similar a la del quiste.

Los gatos se consideran positivos para PKD cuando se identifica en al menos uno de los riñones una estructura anecogénica mayor de 2 mm de diámetro. En la actualidad, el avance de los equipos en las técnicas ecográficas ha supuesto un aumento en la sensibilidad diagnóstica incluso a edades tan tempranas como 6 a 8 semanas de vida, no obstante su ausencia no descarta que la enfermedad se desarrolle a edades más avanzadas.

Pese a la sensibilidad de la ecografía y su utilidad para valorar la progresión de los individuos afectados, para establecer un diagnóstico precoz en individuos potencialmente reproductores, el estudio genético tiene mayores ventajas porque los pacientes pueden evaluarse fácilmente a edades tempranas con un hisopo bucal o con una muestra de sangre.

Para su identificación se usan técnicas de amplificación de la cadena de polimerasa (PCR). Al ser una mutación idéntica por descendencia se puede emplear en todos los individuos afectados. No obstante, los test genéticos pueden no identificar todas las formas de esta enfermedad. En estudios recientes, un pequeño porcentaje de gatos con alteraciones ecográficas e histológicas compatibles con PKD poseían el genotipo original silvestre.

Continuaremos hablando sobre el diagnóstico de la PKD en próximos posteos.