En posteos anteriores hablábamos sobre otra de las enfermedades renales de los gatos, la Poliquistosis renal. A continuación hablaremos sobre el desarrollo de los quistes renales, provocado por esta enfermedad.

La disminución de la policistina por debajo de un nivel crítico da como resultado un cambio fenotípico que se caracteriza por la incapacidad para mantener la polaridad celular, aumento de la tasa de proliferación y apoptosis, la expresión de un fenotipo secretorio y la remodelación de la matriz extracelular, provocando así la aparición de quistes.

El desarrollo de los quistes renales comienza desde la etapa embrionaria y continua durante toda la vida del gato. Es posible que, al igual que ocurre en las personas, existan fases diferenciales de la quistogénesis; una fase sería la de la iniciación dependiente de la mutación genética y la otra, una fase de crecimiento independiente de la mutación.

Posiblemente los factores genéticos y medioambientales modificadores pueden ser los responsables de la variabilidad individual observada respecto a la gravedad de las manifestaciones renales.

A nivel histológico, los quistes se originan como dilataciones focales de los túbulos renales y luego pierden la conexión con estos. En los estadios iniciales el parénquima renal presenta una apariencia relativamente normal, pero en los estadios terminales, los riñones adquieren un gran tamaño, presentan innumerables quistes llenos de líquido y contienen zonas parcheadas aisladas de parénquima relativamente normal, rodeado de abundante tejido fibroso.

Los gatos afectados por PKD pueden no mostrar signos clínicos relacionados con la enfermedad o presentar varios signos diferentes. Los quistes renales son responsables de muchas complicaciones tales como hematuria, infecciones de las vías urinarias, cuadros sépticos por infección secundaria de los quistes, pero la complicación más grave es el fallo renal por la destrucción gradual del parénquima, por la expansión de los quistes.

En medicina humana son muchos los pacientes con PKD que muestran complicaciones derivadas de la hipertensión, sin embargo, esta complicación no parece muy frecuente en la especie felina.

En próximos posteos continuaremos hablando sobre el diagnóstico de la Poliquistosis renal en gatos.