En posteos anteriores hablábamos sobre la importancia de la historia clínica y la exploración física en gatos de edad avanzada con pérdida de peso, y comentamos que cuando con esto no se ha encontrado una patología, es necesario realizar pruebas diagnósticas básicas, como análisis de laboratorio e imagen.

Hemograma y bioquímica. Normalmente, el hemograma no proporciona un diagnóstico definitivo, pero ciertas alteraciones pueden ayudar al diagnóstico diferencial. Asimismo, en muchos casos, la bioquímica sérica es diagnóstica, y es fundamental interpretar los resultados junto con otras pruebas como análisis de orina.

Análisis de orina. Algunos veterinarios lo infrautilizan y debería realizarse siempre de manera sistemática. La isotenuria (baja densidad urinaria) es la alteración más precoz que sirve para detectar enfermedad renal antes de que se desarrolle azotemia.

Pruebas tiroideas. La determinación de tiroxina total (tT4) es muy útil para confirmar hipertiroidismo, pero es importante interpretar correctamente los resultados. Cuando los niveles se encuentran muy cerca del límite superior del intervalo de referencia, se puede confirmar el diagnóstico mediante gammagrafía.

Pruebas víricas. En todos los gatos enfermos, especialmente los que salen al exterior y tienen contacto con otros gatos, se deben realizar las pruebas de detección de antígeno del virus de la leucemia felina (FeLV) y de anticuerpos frente al virus de la inmunodeficiencia felina (FIV).

Radiografías. Pueden descartar la presencia de una neoplasia pulmonar o cardiomiopatía, detectar organomegalia y masas intrabdominales no palpables, indicar osteoartritis o valorar la presencia de cálculos renales o ureterales, que representan una causa frecuente de insuficiencia renal crónica.

Medición de la presión arterial. Es importante determinar la presión arterial en gatos con IRC o hipertiroidismo, ya que es frecuente que en esas enfermedades se desarrolle hipertensión, que al no ser controlada, puede provocar lesiones graves en riñones, retina y sistema nervioso central.

Continuaremos con las pruebas diagnósticas avanzadas en gatos de edad avanzada con pérdida de peso, en próximos posteos.