Los análisis de sangre en perros de edad avanzada ayudan al diagnóstico temprano de enfermedades.

En la mayoría de los casos, los perros de edad avanzada suponen un gran reto para el MVZ, puesto que suelen tratarse de casos complejos en los que pueden estar implicados varios sistemas del organismo al mismo tiempo.

En el procedimiento diagnóstico siempre se incluye un análisis de sangre, y de hecho, en el perro geriátrico, el diagnóstico precoz de una enfermedad es esencial para que el tratamiento tenga éxito y así mejorar su calidad de vida.

Además de ser de ayuda para la identificación temprana de enfermedades, como por ejemplo, la insuficiencia renal crónica, los análisis de sangre semestral o anual, también permiten reconocer posibles tendencias y realizar un seguimiento de la respuesta del organismo ante un tratamiento.

Disponer de los valores basales del perro es fundamental para tener una referencia y poder evaluar la elevación de un parámetro sanguíneo, especialmente cuando con el tiempo se ha observado un aumento progresivo. No es lo mismo que un parámetro se encuentre ligeramente aumentado en un momento determinado, que ir observando la tendencia a largo plazo.

También se recomienda realizar un análisis de sangre antes de instaurar un tratamiento farmacológico para evaluar la funcionalidad hepática y renal del perro.

El análisis sanguíneo de un perro en edad geriátrica debe comprender una hematología completa y un perfil bioquímico sérico o plasmático que incluya electrolitos. Además se debe realizar un urianálisis completo y otras pruebas complementarias en función de los resultados de los análisis y de la exploración física del perro.