La primera impresión es muy importante.

Mientras que el cliente forma su imagen de la Clínica Veterinaria, basada en la profesionalidad que nota en cada etapa de los servicios brindados, el personal tiene que prestar atención constante a la gestión y la calidad de las diferentes áreas.

Las primeras impresiones son básicas

El exterior de la clínica es el primero que el cliente ve, por eso es muy importante:

– Verificar la limpieza y todos los detalles (recoger cualquier residuo y basura, pisos y muebles limpios, olor agradable, música tranquila a un volumen bajo, etc.).

– Asegurar que todos los señalamientos son perfectamente visibles y legibles.

– Comprobar que el estacionamiento tenga lugares disponibles y si no, contratar alguien que mueva los autos (poder estacionar el auto sin problema es un plus que mucha gente valora).

– Contar con salas de espera separadas o dividir la sala de espera en dos, una para perros y otra para gatos.

En el área de recepción

Es importante mostrar el profesionalismo de la clínica y satisfacer las necesidades del cliente, por eso es recomendable mostrar algo de información en la recepción que le sea útil o interesante a los clientes, pero se recomienda tratar un solo tema por mes, por ejemplo: Fotos que muestren el equipo en el trabajo, los consultorios y el equipo que se utiliza para tratar a los perros o gatos que se atienden. Un consultorio limpio, ordenado, con aparatos en perfecto estado, los MVZ uniformados e impecables dará una buena imagen a tu Clínica Veterinaria.

El exceso de información resulta contraproducente. Trata de informar pero sin saturar al cliente.