En posteos anteriores hablábamos de los períodos de desarrollo en los perros. Uno de ellos es la socialización. A continuación continuaremos hablando de ello.

Mejoran los sistemas sensoriales, las habilidades motrices y el cachorro empieza a exhibir formas de adulto en los comportamientos locomotor, de ingesta de alimentos y de eliminación. Los cachorros siguen fácilmente el movimiento de los objetos, otros perros y personas. El interés del cachorro por otros seres vivos alcanza su máximo nivel entre las 5 y las 7 semanas de edad; esto se ha denominado “periodo de aproximación”.

También aparece en esta etapa el juego de ladrar y de morder. Empiezan a exhibirse las señales sociales, como levantar las patas para incitar el juego y mover la cola.

Durante esta etapa el juego se manifiesta totalmente y parece desempeñar un papel importante en el desarrollo de los perros y su vínculo social con otros perros y con el hombre. A medida que mejoran las habilidades del cachorro, el juego se vuelve más elaborado. El cachorro aprende a leer el lenguaje corporal canino y desarrolla confianza en sus interacciones con otros cachorros. A través del juego, el cachorro aprende también el comportamiento socialmente aceptable, como la inhibición de morder.

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Se ha hecho referencia a menudo al periodo de socialización como “periodo crítico” para el desarrollo de las relaciones sociales. Incluso una mínima experiencia (o falta completa de experiencia) parece tener efectos a largo plazo en el comportamiento del perro. En los primeros estudios se observó que los cachorros criados en ambientes extremadamente restrictivos desde las 4 a las 16 semanas de edad exhibían comportamientos anómalos ante situaciones nuevas. Estos cachorros se quedaban “congelados” cuando se les colocaba en ambientes que no les resultaban familiares o cuando eran manipulados por las personas, y trataban de huir de esas personas. También tenían más dificultad, y tardaban más tiempo, en resolver laberintos sencillos y sortear barreras, y no respondían apropiadamente al dolor.

Por tanto, la experiencia perceptual y social es importante para que se produzca el comportamiento adulto social normal del perro hacia otros perros y el hombre. A menos que se produzca algo de socialización antes de las 14 semanas de edad, las reacciones negativas frente a las personas son tan grandes que los cachorros probablemente no se puedan entrenar.

Por lo tanto, el veterinario tiene un papel crucial en la educación del propietario para conseguir la correcta socialización de su nuevo cachorro a la edad correcta. Cuando este lo lleva a consulta, para revisar su estado de salud y vacunarlo, es esencial que el equipo veterinario dedique el tiempo suficiente en esta primera consulta para poder discutir todos los aspectos de la relación entre el perro y el propietario. Esta consulta nunca debe considerarse como una “simple vacuna” sino como una oportunidad real para educar y asesorar al propietario en un periodo tan crucial en la vida de su cachorro.