Aparte de los problemas parasitarios e infecciosos, la dieta también puede ser una fuente de trastornos gastrointestinales. Especialmente para los perros que trabajan en condiciones extremas y por períodos prolongados (por ejemplo: perros de trineo, de búsqueda o de rescate), los cuales requieren una dieta de muy alta calidad que les proporcione la energía necesaria.

Por ejemplo, el requerimiento de energía para un husky siberiano con un peso de 25 kg en una región templada es de alrededor de 1.200 kcal de energía de metabolizable (EM) al día , mientras que un perro de la misma raza que participa en una carrera de trineo de1600 kilómetros, a una temperatura externa de entre -20 y -50° C requerirá más de 9.500 kcal EM al día.

rc_070814

Para cubrir estos requisitos y para garantizar un suministro de energía suficiente para las células durante el esfuerzo físico prolongado, las dietas para perros de trineo son particularmente ricas en lípidos, pero este alto contenido de grasa ocasiona que se sobrepasen las capacidades digestivas del perro, lo que resulta en mala digestión y mala absorción. Las partículas no digeridas son fermentadas o putrefactas por las bacterias del colon.

Además de alterar la flora bacteriana normal, estos productos de degradación causan la inflamación de la mucosa intestinal y un efecto osmótico que causa la licuefacción de las heces. Sin embargo, la participación de los microbios patógenos gastrointestinales tales como Clostridium y Salmonella no explican la prevalencia de diarrea en los perros de trineo.

Aunque la patogénesis de las lesiones gastrointestinales en humanos y atletas no humanos aún es poco conocida, parecería que la reducción en el flujo sanguíneo esplácnica tiene un papel importante y los efectos sobre el tracto gastrointestinal pueden durar mucho tiempo más que el período actual de esfuerzo, ya que una reperfusión de las vías después de la isquemia puede ocasionar por sí sola, trastornos inflamatorios y vasomotores.

Otras causas sugeridas, aunque no demostradas son: isquemia de la mucosa gastrointestinal durante el esfuerzo, disbiosis intestinal, o simplemente el efecto mecánico de los contenidos intestinales en la mucosa y el peristaltismo, conocido como el “síndrome cecal slap”. Estos fenómenos contribuyen al desarrollo del estrés oxidativo, del cual hablaremos en el próximo posteo.