Está claramente comprobado que hacer al cliente una llamada para preguntar por la evolución de su perro o gato, atendido en tu clínica veterinaria, por intervención quirúrgica, lo impacta muy positivamente.

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La política concreta respecto a este tipo de llamadas debe ser establecida por la clínica veterinaria o los encargados de ésta, y debe definirse según lo siguiente:

– ¿Para qué tipo de procedimientos debe realizarse?
Se sugiere limitarlo a las cirugías.

– ¿En qué momento?
Se sugiere realizarlas 48 horas después de que el perro o gato fueron dados de alta de la clínica.

– ¿Cómo debe ser el mensaje?
La persona que realiza la llamada debe interesarse por la evolución del paciente y anticiparse a posibles dudas del propietario. Se sugiere aprovechar para recordar la fecha de la visita de seguimiento.

– ¿Quién debe realizarlas?

Estas llamadas puede y debe realizarlas perfectamente el personal no veterinario del centro (personal de recepción o administración).

En caso de que alguna de estas llamadas resultase en una duda de carácter médico que requiriese de comunicación con algún veterinario, la persona encargada de realizarlas se responsabilizará de recopilar información y volver a llamar al cliente, o si fuera necesario, comunicarlo con el MVZ.

Este tipo de llamadas son una excelente acción de relaciones públicas, que ayudan a detectar y resolver de manera proactiva posibles dudas e inquietudes.

Se aconseja que la persona encargada de realizarlas, desarrolle un informe de control donde anotará sistemáticamente las llamadas realizadas, por realizar, los comentarios recibidos de los clientes y los puntos de acción necesarios.

Para un médico veterinario, mantener la salud de los perros y gatos que lo visitan es una gran satisfacción, además, al mostrar interés en la salud de éstos, tus clientes se sentirán agradecidos e impactados positivamente.

Fuente: “Soluciones de gestión para clínicas veterinarias” de Pere Mercader.