En posteos anteriores hablábamos de que el primer paso para poner una solución al problema de obesidad de un perro o gato es que su propietario sea consciente del problema y esté convencido de que la pérdida de peso y la restricción de calorías son necesarias. El siguiente paso es establecer la previsión de la pérdida de peso y determinar la dieta más apropiada para las circunstancias y los objetivos deseados.

Se han propuesto diferentes programas, a menudo completamente independientes de toda referencia al exceso de peso o al nivel de alimentación en el momento de la consulta. Con frecuencia estas dietas sólo cubren el 60% (por tanto, una restricción del 40%) de los requisitos de energía calculados en base al peso objetivo del animal.

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Una revisión de los diversos estudios publicados demuestra que la pérdida de peso resultante puede variar de manera considerable. Por tanto, aplicando el 40% de la ingesta de energía (es decir, proporcionando un 60% de los requisitos) en los perros, hemos observado una pérdida de peso comprendida entre el 12 y el 26% del peso inicial, dependiendo de cada caso individual, durante un periodo de entre 7 y 16 semanas, lo que representa una pérdida de peso semanal de un .72 a un 4.26%.

De igual forma, aplicando una restricción del 60% en la ingesta de energía durante 12 semanas, la pérdida de peso resultante varió entre un 4.8% y un 27.8% del peso inicial.
Por último, en otro estudio en el que se aplicó una restricción del 50%, los perros se tardaron entre 40 y 161 días en alcanzar el peso ideal.

Los resultados obtenidos con gatos obesos fueron exactamente igual de concluyentes y variables. Una restricción del 40% proporcionó una pérdida de peso del 2.4% al 17.1% en 14 semanas, mientras que fue necesaria una restricción comprendida entre el 25 y el 50% para inducir una pérdida semanal media de alrededor del 1.5%.

Estas cifras expresan la extrema variabilidad de los resultados obtenidos para niveles similares de restricción energía y, recíprocamente, que pueden alcanzarse para un mismo objetivo utilizando diferentes grados de restricción. Esto último depende principalmente de la extensión y el origen de la obesidad y de la cantidad consumida previamente.

En el siguiente posteo de Veterinarios al día hablaremos del nivel de restricción adecuado en una dieta para un perro o gato obeso.