La primera parte del diagnóstico de una EII consiste en los signos clínicos, información que presentamos en el posteo anterior. Pero también mencionamos que éstos pueden ser idénticos a los de otras enfermedades gastrointestinales, es por eso que se deben considerar otros aspectos que veremos a continuación.

Pruebas de laboratorio

La analítica inicial debe incluir un análisis hematológico y de bioquímica sanguínea completos, pruebas de virus FeLV/VIF, concentración sérica de tiroxina, inmunoreactividad frente a la lipasa pancreática felina y análisis fecal.

También debe realizarse la prueba de flotación fecal y un frotis con una muestra reciente de heces, si es posible. Aún cuando los resultados sean negativos, se recomienda el uso de antiparasitarios de amplio espectro.

Puede estar indicada la realización de la prueba para Tritrichomonas, en especial en los gatos más jóvenes o en los que vienen de gaterías o refugios.

Otras pruebas de diagnóstico añadidas pueden ser la prueba de determinación de Dirofilarias y la de determinación de una infección por Histoplasma, dependiendo de la región de donde proceda el gato.

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Diagnóstico por imagen

También puede estar indicada la realización de radiografías abdominales si se sospecha una obstrucción crónica o una masa intraabdominal. Aunque los resultados ecográficos de los gatos con EII y los de gatos con linfoma alimentario pueden ser indistinguibles, un aumento en el tamaño de los ganglios linfáticos puede proporcionar la oportunidad de diagnosticar un linfoma mediante aspiración con aguja fina guiada por ecografía antes de emprender procedimientos más traumáticos.

Además, la ecografía puede ayudar a decidir la siguiente etapa diagnóstica, ya que los cambios difusos pueden ser más accesibles con la biopsia endoscópica, en comparación con las lesiones focales u obstructivas que son más adecuadas para cirugía.

Prueba de eliminación alimentaria

Es muy recomendable realizar una prueba de eliminación con una dieta a base de proteína nueva o hidrolizada, antes de proceder a realizar procedimientos diagnósticos más traumáticos. Pero es importante considerar que si el paciente no mejora en un período de 5 a 7 días, deben considerarse otras pruebas diagnósticas o un tratamiento.

Para asegurar de la completa y correcta realización de este tipo de pruebas es indispensable el cumplimiento por parte del propietario.

Entérate de más detalles para el diagnóstico de la EII en nuestro próximo posteo.