En la actualidad, el término Enfermedad inflamatoria intestinal (EII) idiopática hace referencia a un grupo de trastornos gastrointestinales idiopáticos. Este término seutiliza para describir pacientes afectados por signos gastrointestinales crónicos en loscuales se ha demostrado un infiltrado de células inflamatorias en la mucosa intestinal sin causa conocida.

Las células infiltrantes, muy frecuentemente son linfocitos y células plasmáticas, pero a veces se distinguen eosinófilos u otros leucocitos. Los signos clínicos asociados suelen ser inespecíficos y compatibles con varias enfermedades del tracto gastrointestinal y otros sistemas orgánicos. Una vez descartadas enfermedades específicas, la respuesta al tratamiento como prueba diagnóstica puede contribuir a clasificar mejor el problema.

Presentación clínica
Los gatos infectados por EII suelen ser animales de mediana o avanzada edad, pero el intervalo de edad es amplio e incluye también animales muy jóvenes. No existe predisposición racial ni por sexo, aunque los gatos de la raza siamés, persa o himalayo podrían tener un riesgo mayor.

Los signos clínicos observados con mayor frecuencia son los vómitos, diarrea, pérdida de peso y anorexia. Sin embargo, algunos gatos pueden tener un apetito normal o aumentado, y muchos otros, a diferencia de los perros, no presentan diarrea. A menudo se muestran signos irregulares que aparecen y desaparecen, es por eso que es común que en algunos casos, los propietarios acudan a la clínica veterinaria cuando la enfermedad ya está en fase avanzada.

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La EII puede clasificarse como gastrointestinal superior o inferior en función de los signos clínicos. Los vómitos y la pérdida de peso sugieren una enfermedad gastrointestinal superior, mientras que la presencia de sangre en las heces, heces con moco y signos de micción con urgencia suelen atribuirse a la enfermedad gastrointestinal inferior. Sin embargo, los signos clínicos por sí solos no bastan para localizar definitivamente la enfermedad. El veterinario debe tener en cuenta que el tipo y la frecuencia de éstos son muy parecidos a los de otras enfermedades digestivas como el linfoma alimentario.

La exploración física de los gatos con enfermedad inflamatoria suele ser normal. Entre los resultados anómalos se cuentan la pérdida de peso, la deshidratación, el engrosamiento de las asas intestinales o el dolor abdominal. Pero de nuevo, estos resultados de la exploración física pueden ser idénticos que los de un gato con linfoma alimentario.

Tomando en cuenta esta información, entérate de cómo diagnosticar una EII felina en el siguiente posteo.