La medicina preventiva es la medicina del futuro para la mayoría de los veterinarios. Cada vez más, los pacientes no visitarán a los centros veterinarios cuando estén enfermos, sino para prevenir las enfermedades. Este cambio de enfoque, que deberá ser liderado por los propios veterinarios, supondrá una auténtica revolución en la manera de trabajar.

Te proponemos tomar en cuenta estos puntos sobre la medicina preventiva:

1.- Consciente.

Este es el primer paso, ya que resulta muy difícil que un profesional recomiende de manera consciente un servicio en el que no cree. Lo primero que debemos hacer es discutir de manera abierta y sincera con nuestro equipo cuál es la filosofía del centro con respecto de la medicina preventiva. Aquí surge una pregunta ¿qué nivel de medicina preventiva queremos aplicar a nuestros propios perros y gatos? Ya que este mismo nivel es el que debemos de recomendar a nuestros clientes. Si no estamos realmente conscientes acerca de las ventajas de la medicina preventiva, entonces es mejor ser pragmáticos y enfocar nuestros esfuerzos en otra dirección.

2.- Historia Clínica:

Esto es un elemento esencial para una buena gestión médica del paciente y para una buena gestión comercial del cliente. Es un documento importante, con implicaciones médicas, legales y económicas. Una historia clínica incompleta, donde no conste una recomendación de salud rechazada por el cliente, puede ser determinante en una resolución negativa de una disputa legal. En EU, los expertos en valoración económica de centros veterinarios revisan a la baja las ofertas por centros veterinarios con historias clínicas mal documentadas.

Lo que no se mide, no se mejora. Y lo que no se escribe, difícilmente se mide. Por tanto, resulta fundamental que nuestro equipo esté conciente acerca de la necesidad de redactar de manera profesional estos documentos.

3.- Educar, no vender.

Los clientes educados son los que compran los servicios, a ellos no hace falta venderles nada… Es por eso que debemos redefinir el papel del centro veterinario como el de un lugar donde se educa a los clientes para que puedan disfrutar de la mejor relación posible con sus perros y/o gatos. Vivimos en una sociedad llena de información, donde los clientes acuden a nuestro centro después de haber leído e investigado, ya sea en internet o en libros, información muy diversa sobre la salud. La avidez y exigencia por la información es hoy mayor que nunca entre nuestros clientes. Por ello debemos estar preparados para liderar este proceso, porque si no lo hacemos entonces los clientes encontrarán otras fuentes de información probablemente no tan fiable.

En el siguiente posteo tocaremos los temas relacionados a protocolizar la medicina preventiva y a medir los resultados de la misma. Mientras tanto ¿qué opinan de estos puntos? ¿Está listo su centro veterinario para ponerlos en práctica?