Conocer tu perfil profesional puede indicarte muchas cosas importantes en tu vida laboral.

El perfil de un veterinario puede ser distinguido de acuerdo a sus principales motivaciones, su visión  y proyección profesional. De acuerdo al especialista en marketing y gestión veterinaria, Ignacio Mérida, éstos son los principales perfiles de un veterinario:

D: Obrero. Son aquellos veterinarios que acaban de terminar la carrera, tienen un montón de ilusión y ganas de trabajar. Además, por culpa de nuestra formación, adolecen de ninguna visión empresarial o de valoración de sus propios servicios.

C: Genio. Son los veterinarios que, tras años formándose, tienen una gran excelencia técnica, pero no valoran su trabajo de forma adecuada. Su lugar quizás sea en sitios donde la viabilidad económica no sea fundamental (universidades, ONG’s, etc.).

B: Comercial. Son capaces de vender bien y tienen muy claro la necesidad de la viabilidad económica. Muchos se dedican a trabajar para proveedores o tienen clínicas en las que se hace especial hincapié en la atención al cliente.

A: Práctica profesional integral. Son los veterinarios se forman técnicamente pero que también reconocen la necesidad de tener un negocio viable. Por ello, en sus clínicas la atención al cliente es fundamental.

Es recomendable combinar, en la medida de lo posible, todas aquellas virtudes que caracterizan los perfiles antes mencionados. Podríamos decir que lo ideal es la “práctica profesional integral” porque aporta una visión más amplia de la práctica veterinaria y ayuda a tener un horizonte laboral más extenso, con mejores soluciones técnicas, empresariales, de comunicación y crecimiento.