David Holt, BVSc, Dipl. ACVS

Debe sospecharse la presencia de cuerpos extraños en el esófago en cualquier animal que se presente con regurgitación. Tienden a alojarse en los estrechamientos del esófago: estrechamiento torácico, base del corazón y en posición inmediatamente craneal al esfínter esofágico caudal. Los cuerpos extraños en el esófago deben tratarse como una urgencia. La contracción de los músculos esofágicos en torno al cuerpo extraño empeora la isquemia mucosa y aumenta la probabilidad de perforación esofágica. En la mayoría de los casos, debe intentarse primero la extracción no quirúrgica. Sin embargo, la extirpación endoscópica de los cuerpos extraños en la zona torácica del esófago está contraindicada en animales con signos de perforación esofágica. En estos animales, la insuflación del esófago con aire desde el endoscopio para manipular el cuerpo extraño induce un neumotórax a tensión inmediato y una alteración cardiorrespiratoria grave.

En los animales con perforación esofágica no siempre existen pruebas radiográficas de neumotórax o neumomediatisno. Un leve derrame pleural puede ser el único signo de perforación esofágica en las radiografías torácicas simples. Deben realizarse radiografías con contraste en los casos en los que se sospeche diagnóstico de perforación. En la mayoría de los casos puede utilizarse la endoscopia para extraer los cuerpos extraños esofágicos. Se hace pasar un endoscopio rígido o flexible hasta el nivel del cuerpo extraño y se insufla aire a través del endoscopio para distender el esófago y separarlo del cuerpo extraño. A continuación este último se agarra y se extrae, o en caso de cuerpos extraños situados en la zona distal del esófago, se empujan suavemente hasta el estómago. A continuación se vuelve a distender el esófago y se inspecciona por si hay desgarros de la mucosa. Si hay desgarros de grosor completo de la pared del esófago se necesita una reparación quirúrgica inmediata.

La cirugía se realiza cuando los cuerpos extraños no pueden ser extraídos mediante endoscopia. El abordaje utilizado viene dictado por la situación del cuerpo extraño. Los cuerpos extraños alojados en la zona cervical del esófago se abordan a través de una incisión en la línea media ventral de la zona cervical. Los cuerpos extraños alojados al nivel de la base del corazón se abordan a través de una toracotomía lateral derecha en el cuarto espacio intercostal para evitar la aorta. Los cuerpos extraños en el esófago torácico caudal se abordan a través de una toracotomía en los espacios intercostales séptimo u octavo izquierdos. Los cuerpos extraños en el esófago distal a veces pueden recuperarse mediante manipulación a través de una incisión de gastrostomía. Se realiza una esofagostomía longitudinal. Se comprueba la pared del esófago en la zona del cuerpo extraño por si hubiera perforación y la incisión se cierra con suturas simples de aposición por puntos separados, de polidioxanona (PDS) 3/0 ó 4/0.

A veces se necesita una resección esofágica cuando la presión de un cuerpo extraño ha producido una necrosis transmural sustancial del esófago. El esófago se separa completamente del mediatisno en la zona de la perforación. A menudo, la pleura visceral del pulmón está también adherida a la zona de la perforación esofágica. A menudo, la pleura visceral del pulmón está también adherida a la zona de la perforación esofágica. El esófago se moviliza craneal y distal a la zona de perforada, el tejido necrótico se reseca y el extremo sano se satura con una capa única de suturas aposicionales de (PDS) 3/0 ó 4/0. Se realiza una laparotomía por el flanco para movilizar el omento, que se hace pasar a través de una pequeña incisión del diafragma y se envuelve alrededor del lugar de anastomosis. Se coloca también en el estómago una sonda de alimentación para administrar la nutrición postoperatoria.

Este texto es continuación del Vet News al día “Cirugía de urgencia del tracto gastrointestinal  Parte I”

Fuente: Revista Focus Veterinary, “Enfermedades intestinales”. No. 19-1