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Allison German BVS, MSc, PhD, MRCVS

La colangitis felina es una enfermedad relativamente frecuente de los gatos, y muy diferente a las enfermedades hepáticas que observamos en perros. El tratamiento puede ser un poco desconcertante, especialmente si no estamos seguros de cuál es la causa subyacente de la enfermedad.

Definición y clasificación hispatológica

 El grupo de normalización hepática de la WSVA ha redefinido a la colangiohepatitis felina como colangitis felina y la ha subclasificado en 3 tipos desde el punto de vista histopatológico:

  1. Colangistis neutrofílica (antes denominada colangitis o colangiohepatitis, supurativa o exudativa).
  2. Colangitis linfocítica, hepatitis portal linfocítica o colangitis no supurativa).
  3. Colangitis crónica asociada a trematodos hepáticos (Opisthorchiiade).

Los gatos con colangitis pueden presentar, además de la enfermedad hepática, pancreatitis y trastornos gastrointestinales simultáneos, compatibles con una triaditis.

En un estudio americano realizado en 1996, se demostró que el 80% de los gatos con hepatopatía también tenía enfermedad inflamatoria intestinal y que el 50% tenía signos de pancreatitis. En este artículo consideramos la colangitis como una enfermedad aislada. Sin embargo, el facultativo debe tener en cuenta la frecuente afección de estos dos órganos y remitirse a las publicaciones pertinentes para el tratamiento.

Fuente: Revista Veterinary Focus, Medicina felina. No. 19, 2009.

Espera la segunda parte de este artículo donde te explicaremos en qué consiste la colangitis neutrofílica.