Se ha comprobado que una de las acciones que más positivamente impacta a un cliente es una llamada no esperada desde su centro veterinario para interesarse por la evolución de su perro o gato después de una intervención quirúrgica.

El centro veterinario debería establecer una política concreta respecto a este tipo de llamadas, definiendo las siguientes cuestiones:

  • Para qué tipo de procedimientos (se sugiere limitarlo a las cirugías).
  • En qué momento (se sugiere hacerlas a las 48 hrs. de realizarse la intervención).
  • Con qué mensaje (interesarse por la evolución del paciente y anticiparse a posibles dudas del propietario; aprovechar para recordar la fecha de la visita de seguimiento).

Estas llamadas puede y debe realizarlas perfectamente el personal no veterinario del centro. Suponen una excelente acción de relaciones públicas que ayudan a detectar y resolver de manera proactiva posibles dudas e inquietudes.

En el caso de que alguna de estas llamadas resultase en una duda de carácter médico que requiriese de comunicación con algún veterinario, la persona encargada de realizar las llamadas se responsabilizará de recopilar información y devolver la llamada al cliente. Se aconseja la realización de un informe de control donde la persona anota sistemáticamente las llamadas realizadas, por realizar, los comentarios recibidos de los clientes y los puntos de actuación necesarios.

Recuerda que mantener la salud de los perros y gatos de México es nuestra tarea y nuestra satisfacción como profesionales. Tus clientes agradecerán tu interés y ética profesional.

Fuente: “Soluciones de gestión para clínicas veterinarias” de Pere Mercader.