Continuamos hablando acerca del sobrepeso y los factores de riesgo que lo detonan en nuestros pacientes perros.

La raza es uno de los factores de riesgo de obesidad en los perros, pero los autores difieren sobre la incidencia relativa de las razas predispuestas.

La predisposición de algunas razas se ha reconocido durante decenios, mientras que otras parecen estar emergiendo, sobre todo las razas gigantes de pelo largo.

Las presiones sobre la genética (modificación del patrón de exhibición, popularidad de la raza, cambio de función de animal, de trabajo a compañía y el tipo de selección), pueden influir en el estado corporal (y el peso) de los perros, por ejemplo, al sustituir la aptitud para el trabajo por criterios de belleza o conformación.

La predisposición de las razas a la obesidad está parcialmente vinculada a factores genéticos y, de manera más específica, a la proporción masa magra/grasa.

Por el contrario, algunas razas parecen algo resistentes a la obesidad, entre ellas se cuentan los galgos y varias razas de perros pastores (aún cuando hay estudios en algunos países que evidencían obesidad en estas razas, lo que demuestra la importancia de factores locales que afectan la percepción de la predisposición de las razas a la obesidad).

No todas las razas de perros son iguales en cuanto al riesgo nutricional  durante el crecimiento. El exceso de ingestión de energía predispone a los perros de raza pequeña a engordar en exceso, mientras que en las razas grandes, el riesgo principal de la ingestión excesiva de energía son los transtornos osteoarticulares. La combinación de problemas articulares  y exceso de peso es, sin embargo, frecuente al final del período de crecimiento en los perros grandes.

En Royal Canin contamos con un equipo de investigación que contempla todos estos factores durante el desarrollo de nuestros productos. Por lo anterior, podemos ofrecer la precisión nutricional que requieren tus pacientes.